Eres mi visita número

jueves, 7 de junio de 2012

Hoshikatta kotae wa ima ima... (La respuesta que deseo es ahora, ahora...)

Nokori Kaze by Ikimono Gakari on Grooveshark

Sabes que no puedo regresar
He caminado siguiendo un sendero de lágrimas derramadas
La verdad es que estoy consternada por el mañana que podré ver
Esas palabras están por todos lados, de pronto quisiera creer en algo
Secretamente, juro que nos volveremos a ver algún día
Antes de darme cuenta, estaba buscando aquellas huellas que ya no puedo ver
¿Dónde? ¿Dónde estan esos días que una vez perdí?
Un hermoso florecer ha ennoblecido la flor de mi vida, que arde en mi corazón
El viento que permanece no se detiene, como si lamentara que ese día fluya en el mañana
Percatándome de que estoy creciendo y próxima a desaparecer, flotando todos los días
He destruido un yo incierto, y tranquilamente cierro mis ojos
Aún con el coraje de saber que mi lamento se aleja, quiero ver el sol del mañana
Realmente creo que puedo vivir con plenitud a partir de ahora
Salgo de ahí, del lugar donde he encontrado mis miedos
¿Dónde? ¿Dónde estás?
Lo que sigo buscando es este corazón, me sigo aferrando a la brisa cálida de primavera
Las lágrimas que fluyen van desapareciendo, y yo con un simple soplido de viento
Fluyen a través de ti
No puedo ver el suave viento desde las alturas, pero
En cierta manera lo siento
¿Has intentado decirme algo? ¿He intentado decirte algo yo?
La respuesta que deseo es ahora, ahora...
En mi corazón veo que ya llegó el momento y puedo ir como siempre he sido
El eco se va con las ilusiones luminosas, abrazando la distancia

"El timbre de la puerta volvió a sonar. Ya era la segunda vez que ocurría ese día y yo comenzaba a hartarme de que el vecino de al lado me molestase para cosas banales, así que antes de abrir la puerta me puse a gritar:
- Ya te he dicho que no tengo... -no terminé la frase. Pues, al final, no era el vecino. 
Me observó detrás de sus ojos medio cerrados y con una sonrisa en sus labios, como siempre había sido su costumbre. Yo no pude moverme, pues me había sorprendido verle ahí.
- ¿Puedo pasar o nos vamos a quedar a vivir en la entrada? -preguntó abriendo los ojos. Pocas veces los abría, y eso era lo que al principio me había hecho tenerle miedo.
Asentí sin saber qué decirle. Mientras en mi cerebro, mi otra parte decía su nombre en bajo.
Cerré la puerta todavía algo paralizada. Volvía a verle, después de tantos años, y lo único que conseguía hacer era mirarle, seguramente, con cara de pasmada. Noté su presencia moviéndose a mi lado, solía ser silencioso pero yo siempre le había sentido cuando estábamos en una misma habitación, aunque yo estuviera con los ojos cerrados, o como en ese momento dándole la espalda.
En seguida me acordé que había soñado, una vez ya muy lejana, con ese día. Nunca pensé que iba a ser tan tarde cuando el sueño se convirtiese en realidad. Pero no me importó en un principio, estaba ahí y eso era lo que importaba.
- ¿Por qué no te das la vuelta? -oí su pregunta al rozarme con sus labios mi oreja, mas cuando me di la vuelta, ya no estaba ahí-. ¿Te acuerdas de nuestra primera pelea?
- No... -murmuré.
La verdad era que sí. ¿Cómo no acordarme de que ese día nos besamos por primera vez?
- Mientes -dijo simplemente antes de besarme. Noté cómo mi respiración se disparaba, y supe que ya estaba perdida, que ya no iba a poder separarme de él aunque lo intentase. 
Mi otra parte, que no hacía más que repetir "mío", se había despertado y apoderado de mis sentidos. Él siempre la despertaba por una extraña razón. Yo solo pude cerrar los ojos para disfrutar del beso y de todo lo demás...
Lo había conseguido, había conseguido que los sentimientos que una vez habían existido volvieran a aparecer en una extraña y oscura parte de mi corazón, y ya no había vuelta atrás.
- ¿Por qué has venido? -quise saber mirándole a los ojos.
- ¿Acaso no es obvio?
Intentó besarme, pero yo aparté mi cara para mirar a la ventana de mi habitación. Sabía que la respuesta estaba en ese beso que yo no le había dejado darme, pero necesitaba una respuesta verbal, quería oírle decírmelo con palabras, y no dejando que el beso respondiese por él. Quería que me respondiese de verdad, quería saber que haría cualquier cosa por mantenerme segura, antes de tirarlo todo por la borda e irme a ese mundo que alguna vez me había prometido.
Pareció entenderlo porque asintió. Antes de hablar me quitó un mechón de pelo y me lo colocó en la oreja con el cariño que poco le caracterizaba pero que siempre, o al menos casi siempre, había mostrado conmigo. Éramos tan parecidos... Él escondía su parte cariñosa y yo mi parte malvada.
- He venido para llevarte conmigo a Las Noches. Él te protegerá si yo se lo pido.
- ¿Pero Aizen sigue sin saber nada?
Negó con la cabeza. Quería matar a su "jefe" y yo lo sabía, y había acabado por no intentar detenerle. Sabía que no iba a cambiar sus planes por mucho que yo le dijera que no lo hiciera.
- Le prometí a tu padre que te protegería, Judith, y mantengo esa promesa.
Le miré a los ojos y sonreí de medio lado, no le dije lo que pensaba. Él por su parte consiguió darme ese beso que antes no había podido. Yo no me aparté, ya me había dicho la razón de su viaje a Finlandia, ahora lo que necesitaba era ese beso.
- Te amo.
Rodeé su cuello con mis brazos y le besé de nuevo. Había vuelto a romper la promesa que él le había hecho a mi padre, pero no me importó."

Era  algo que llevaba un tiempo queriendo escribir pero que nunca lo había hecho. Sí, fue una de aquellas veces que lo único que hacía era ver capítulos de Bleach. En realidad el relato consta de unos cuantos capítulos desperdigados en mis pen-drives o tarjetas de memoria. Este momento nunca lo había escrito, y anoche me vino la idea a la cabeza. Creé un personaje, Judith (que casi siempre sale en mis relatos) y la situé en el mundo de los "muertos" donde viven unos curiosos personajes llamados Shihigamis haciéndola uno de ellos, quien se enamora sin poder evitarlo de uno de los chicos malos Gin (el personaje misterioso). Me parece que escribí demasiado... ¡PUES ESO!

martes, 5 de junio de 2012

Explicación de la entrada: el otro día leyendo el apartado de Masashi Kishimoto (creador de Naruto) en uno de mis tomos manga me di cuenta de que yo también quería escribir algo así en un momento de estos. Me di cuenta de que el autor sacaba bastantes cosas en claro sobre lo que ha ido viviendo desde que su memoria alcanza y creo que tal vez sea hora de que yo también saque cosas en claro, así que allá voy. Aunque nadie lea, al menos yo podré descargarme sin importar lo que la gente piense de mi. Ahora, si alguien lee, y le interesa puede comentar.

El mundo de Dookie Uchiha:
La historia de mi vida/1

Cuando comencé a ir a la escuela, en los que deberían ser los "idílicos" días de educación infantil. Tenía tres años y aún ni sabía escribir y por supuesto que tampoco leer, lo único que me interesaba en aquellos días era pasarlos jugando con mis compañeros en el recreo, viendo Pokémon soñando con ser entrenadora, esperando a que llegase la hora de ir a merendar a la plaza para seguir jugando con mis compañeros, pasar las comidas viendo dibujos que aunque yo pretendiese entender no lo lograba demasiado, y deseando que llegase el fin de semana para no ir a  la escuela. Pero lo que yo no sabía, o no quería saber, era que la profesora que me daba clases en mis primeros años no me tenía tanta estima como creía. Me hacía comerme el yogur natural sin azúcar, con lo amargo que sabía aquello, mientras a otros compañeros les echaba el azuquitar a las naranjas. Y yo quedándome con la mierda del sabor del yogur, sí, acabé odiándolos. Me decía que hacía las "o" como patatas, para patata la que tenía ella en el cerebro. Y cuando leía bien no parecía que aquello fuese con ella.
Ahora me he enterado que vuelve a dar clase aquí, pobres de los niños que les toque como profesora, de verdad.
Hoy ha sido corto, mañana más largo, supongo.

Silenced by the night





Silenced By The Night by Keane on Grooveshark

In a city like mine there's no point in fighting
I close my eyes, see you and me driving.
If i am a river, you are the ocean
Got the radio on, got the wheels in motion

We were silenced by the night,
But you and i, we're gonna rise again
Divided from the light
I wanna love the way we used to then.

I lie in the dark, i feel i'm falling
Feel your hand on my back here, your voice calling
I'm out of my depth girl, stick close to me,
Because the people in this town, they look straight through me

We were silenced by the night,
But you and i, we're gonna rise again
Divided from the light
I wanna love the way we used to then.

'cause baby, i'm not scared of this world when you're here
And baby, i'm not scared of this world when you're here…

Ohhh, you and i, we're gonna rise again
Ohhh, you and i, we're gonna rise again



domingo, 3 de junio de 2012

Arte.

Me gustaba la pintura al óleo, pero el arte que me enseñaron en la universidad no servía de gran cosa, la verdad. Nos enseñaban que debíamos pintar como nos viniera en gana: bastaba con expresar nuestros sentimientos en el lienzo y ser capaces de transmitirlos a otros. Sin embargo, a mí la mayoría de las obras me parecían demasiado abstractas, no eran capaces de transmitir nada sin recurrir al apoyo de un título o de una explicación. Un día, nuestro profesor vino a clase con fotos de cuadros pintados por él y se jactaba de celebrar exposiciones y de conseguir ventas. Yo pensé para mí: "si tanto te importa la acogida del público, ¿por qué no pintas cuadros más entretenidos?". Este tipo de profesores son los que siempre ridiculizan el dibujo de cómics y establecen jerarquías en el mundo del arte. Si tanto valora el arte en sí, primero no debería criticar el arte que se hace pensando en entretener al público y, segundo, no debería importarle que el público le reconociese o pagase un buen precio por sus cuadros. En mi opinión, si quería ser artista de verdad, su único objetivo debía ser la superación personal. Aunque su cuadro pudiera considerarse "arte" porque intentaba transmitir algo de sí mismo con él, en el momento de venderlo al público lo había convertido en una forma más de entretenimiento.
Un entretenimiento de lo más bajo que hay, por cierto: creado por un pintor que sueña con hacerse rico y famoso pero que sólo con sus cuadros no consigue lo suficiente para comer, con lo que se hace profesor de universidad y se dedica a menospreciar otras formas de entretenimiento, como por ejemplo el dibujo de manga.
En mi opinión, el manga es una forma de entretenimiento más que digna. Para dibujar manga lo único que necesitas es tinta, así que casi no cuesta dinero. Además, puedes usar a los personajes, lo que dicen o la composición de las viñetas para plasmar con facilidad ese toque personal que te permite expresar algo de ti mismo.
A mí me gustan mucho las Bellas Artes y admiro mucho a los artistas en general, pero no me gustan los que se empecinan en separar el "arte" del "entretenimiento". Esos no son artistas ni para sí mismos ni para entretener al público, son una mierda y punto.♥
No pensaba ponerme tan radical, pero es que la rabia que sentí entonces ha aflorado de repente... Je, je...

El mundo de Masashi Kishimoto:
La historia de mi vida/27 (2ª parte)

domingo, 27 de mayo de 2012

I could kill myself...

Parte de ti sabía que ibas a necesitar un amigo. Parte de ti sabía que el plan, incluso cuando estaba funcionando, no funcionaría. Me pregunto por qué estás sentado en el suelo en lugar de dirigirte a la puerta. Supongo que hemos resuelto el por qué me estás viendo, tu amigo suicida. ¿Por qué quieres suicidarte? La muerte no es interesante. Tú existes para lo que es interesante. La muerte es lo opuesto a un acertijo interesante. Es la nada eterna. Pero tú ya no encuentras la vida interesante. 


Deja de ser un idiota. ¿Cuántos cambios patéticos tengo que aguantar? El plan no importaba. Tu plan de reemplazar ese plan no importaba. Después de que muera un amigo, lloras por un tiempo, y luego vuelves a hacer lo que amas. 


¿Qué hay de Dios? ¿Ni siquiera en algún hueco profundo de algún lugar remoto de algún oscuro rincón de tu mente? Tienes que tener algo a lo que aferrarte. ¿Puedes terminar con tu vida basándote en algo que no crees? ¿Qué hay del amor? Sé que crees en el amor. Levántate. No tienes que morir aquí.


No como un castigo. Como una recompensa. Pienso... que has sufrido bastante. Has dado suficiente. Pienso que necesitas una oportunidad de rendirte. Aceptaste la decisión, de que poner punto final al dolor era mejor que el dolor. ¿Por qué no te puedes dar a ti mismo ese regalo?


Tengo una oportunidad de evitar esto. Esto era diferente... Puedo cambiar. 




Creo que esto lo dice todo. Son frases que el subconsciente de House le ha dicho cuando estaba a punto de morir abrasado, y sin poder evitarlo me ha recordado a mi... Podría sonar a locura, pero este capítulo de House, pena que sea el último, me ha llegado más que los demás, y puede ser porque me recuerda a mi por lo que he acabado admitiendo que me ha ayudado a ver la vida con positivo.
Mi madre siempre me ha preguntado qué es lo que me gusta de la serie. Dice que a ella le causa tristeza y la hace sentirse agobiada. Y nunca he podido darle una respuesta que me guste de verdad.
Podría decirse que me gusta House porque en cierto modo me siento identificada con él, en bastantes cosas, aunque no en todas... Y este capítulo me ha recordado a uno de mis peores momentos, y me ha ayudado a darme cuenta de que hice la decisión correcta, así como House la hizo en su peor momento... Ha tomado la decisión de seguir con su vida...

domingo, 20 de mayo de 2012

Fin de semana "Mangástico" Parte 2. El Expomanga.

Habiendo conseguido dormir más o menos una hora de un tirón, nos levantamos, había que vestirse para bajar a desayunar. Un chico borroso, pues yo no llevaba puestas las gafas, hablaba con Silvia sobre cucarachas, intenté no seguir la conversación, sin mucho éxito.
No sé qué hora sería exactamente cuando fuimos a la entrada del Colegio Mayor, estábamos esperando a dos personas más que iban a venir con nosotros al Expomanga. Nos colamos, literalmente, en la fila del desayuno. Mientras desayunábamos hablamos sobre manga, y algunas personas se nos quedaban mirando como si estuviéramos locos, y claramente sin entender una mierda. Nos metimos con unos cuantos porque no iban a ir, y ni siquiera sabían qué diablos era el manga (sí, lo nunca visto. Unos frikis metiéndose con unos normales).
Nos dispersamos cada uno a nuestros "cuartos" a cambiarnos de ropa. Sí, todos nos disfrazábamos.
Me visto primero, y luego me voy al cuarto de baño a maquillarme. Comenzando por la base blanca de la cara, ya comenzaba a parecerme a un muerto viviente, y una vez ya estaba más blanca que la pared del baño me dispuse a ponerme con las ojeras. Sigo diciendo que mi madre maquilla mejor, pero no me quedó ni tan mal, después de todo. Y por último, la peluca. La tuve que despeinar la mejor que pude, porque el señorito L lleva el pelo sin peinar desde siglos. Queda decir que no lo conseguí demasiado bien.
Cuando ya habíamos terminado de prepararnos bajamos a esperar a los demás para coger el metro. Una vez todos reunidos, nos dirigimos hacia Atocha donde tomamos el metro. Todo el mundo se nos quedaba mirando, ¿quién no lo haría al ver un grupo de seis personas, las seis con camisetas blancas, y dos con pelucas de colores chillones, uno con peluca azul, y otra con peluca roja?
Luego casi nos perdemos para encontrar el maldito lugar. Menos mal que había gente con pelucas delante nuestro, que si no no sé a qué hora llegamos. Cuando por fin nos ubicamos se nos cae el alma a los pies, delante nuestro estaba la fila más larga que he visto en mi vida. Nos colamos porque habían unos amigos por en medio de la fila, aunque tuvimos que esperar nuestra media hora. Con un calor insoportable, con la peluca picando todo el maldito rato pensaba que me iba a desmayar de un momento a otro. Al menos me entretuve viendo a la gente disfrazada, y gritando de vez en cuando: ¡Mira, va disfrazado de Finn el de Hora de Aventuras! 
Sí, la gente se suele disfrazar de todo, no solamente de personajes manga.
Mi entraduca bonuca :3
Por fin llegamos a las taquillas, la espera había merecido la pena.
Entramos al pabellón donde estaba el Expomanga. (No, no quedaban tomos manga). A partir de entonces fue disfrutar. La gente disfrazada nos acorralaba fuésemos donde fuésemos, gente con camisetas de Avenged Sevenfold, y heavies de pelo largo. Vamos, que estaba en mi paraíso privado.
Miramos todos los estans que pudimos, visionando las cosas que después de comer nos íbamos a comprar, y disfrutando de las exposiciones de dibujos (sobre todo la de Dragon Ball). Vimos las 6 bolas del Dragón, merchandaising de la serie, incluso dibujos OFICIALES del anime.
Yachiru. El cosplay de la niña.
Antes de ir a comer vimos una especie de entrenamiento de artes marciales con gente disfrazada y sin disfrazar. Y algo que me mató, no literalmente, una niña vestida de Yachiru de Bleach, juro que si hubiese podido me la hubiese llevado conmigo. Y su madre orgullosa nos dijo: Es mi niña. Juro que me enamoré de ella.
Nuestras tripas debieron de comenzar a sonar al unísono porque todos nos pusimos de acuerdo en dejar de dar vueltas para ir comer ramen por 4€, pero al ver la fila gigante que había para pedir comida decidimos salir fuera a comer otra cosa. Y yo que me quedé con ganas de probar el ramen.
Decidimos quitarnos las pelucas, porque eso picaba que parecía que teníamos piojos. Yo me puse coleta porque se me pegaba el pelo a la cara del calor que hacía. Comimos en Rodilla. 4 sandwiches y bebida por 6'60€. Nos quedamos en el piso de abajo porque en el de arriba no había aire acondicionado y nosotros necesitábamos estar frescos.
Terminamos de comer y, DE VUELTA al Expomanga. Uno se fue porque tenía que ir a estudiar y ya había comprado todo lo que quería, y los cinco que quedábamos decidimos ir a gastarnos el dinero. Me compré varias cosas que había visto en la primera vuelta: un cabezón peluche de Iron Man, otro peluche de Renji, la taza del personaje del que iba disfrazada y una figurita de Ichimaru Gin. Así como varias cosas de One Piece, un sombrero y una chaqueta mientras una cantante chirriosa destrozaba canciones de series anime.
A las cuatro nos sentamos porque uno de nosotros se iba a presentar a un concurso de dibujo y estábamos agotados y quedaba media hora para que el concurso comenzase. Así que nos quedamos observando a los cosplayers que pasaban delante nuestro.
Anécdota: mientras esperábamos a que fuesen las cuatro y media delante de nosotros había un tipo disfrazado de perro gigantesco, y había un niño negrito mirándolo todo el rato con cara asustada, el perro se acerca a él y el niño corrió al encuentro de su padre asustado. Qué risas... Luego el del perro se ponía triste y otro le acarició para alegrarle.
Por fin comenzó el concurso, y cuando acabó nos fuimos a ver un espectáculo de tambores japoneses mientras los del concurso decidían a los ganadores. Quedó cuarto.
Y luego nos fuimos otra vez a por el metro. La gente me observaba porque llevaba puesto el sombrero de paja que me había comprado. Cuando llegamos a Atocha nos fuimos a comprar la cena. Cenamos con unos cuantos del Colegio Mayor y luego nos fuimos de fiesta con ellos.
No teníamos muchas ganas de marcha pues llevábamos prácticamente todo el maldito día de pie, y lo único que deseábamos en ese momento era tumbarnos en la cama y dormir. Es la primera vez que salgo de "fiesta" con personas que prefieren dar una vuelta hablando sobre cosas frikis.
Aún así, aguantamos hasta las dos de la madrugada que nos fuimos Silvia, Marta (una de las chicas que habían venido con nosotros al Expo), Víctor y yo a coger el autobús que nos llevase a el lugar donde dormíamos...

..THE END

viernes, 18 de mayo de 2012

Fin de semana "Mangástico" Parte 1. La llegada.

Era la primera vez que iba a ir a una cosa de esas llamadas Expomanga y sin poder evitarlo estaba nerviosa ya desde una semana antes. Iba a ir con un disfraz que muchos podrían llamar cutre, pues no me había comido demasiado la cabeza ya que el "cosplay", como se llaman en estas ocasiones, constituía una camisa blanca, un pantalón vaquero normal, la cara blanca, ojeras negras bajo mis ojos y una peluca negra. Puede que alguno conozcáis al personaje L de Death Note, pues yo iba de ese tipo inteligente. En un "crosplay" (cuando te disfrazas de alguien de distinto sexo que tú) no muy currado, pero épico donde los haya. Más típico incluso que el ya conocido Naruto del manga del mismo nombre, o Monkey D. Luffy de One Piece. 
El Expomanga era en Madrid por lo tanto tuve que coger un billete de autobús para irme a esa inmensa ciudad. 
Era el viernes por la mañana y mis nervios estaban a flor de piel; subí al trastero a por la mochila que iba a llevar para pasar el fin de semana en el Colegio Mayor donde vive una amiga de la ciudad, y me hice sangre en el maldito dedo. Luego hice la mochila cuando mi madre vino y terminamos de comer, ya pensaba que no me iba a caber la peluca, y las demás partes del "crosplay", por hablar con propiedad, pero casi milagrosamente ¡CUPIERON TODAS LAS COSAS! Mi madre se suele pasar siempre con las cosas que mete en mi mochila, o en su defecto maleta, cuando me voy a algún sitio a pasar unos días. En este caso han sido: mantas, que no utilicé y galletas, que tampoco comí.
Una vez en la estación de autobuses de Logroño tuve la duda, al montarme en el autobús y después de que mis padres metiesen mi mochila en el maletero, de si ese era el lado donde debía de ir mi equipaje o por el contrario nos habíamos equivocado. Descubrí que estaba en su sitio correcto cuando llegamos a Soria, casi dos horas después, y no abrieron el lado donde yo tenía mi mochila. Menos mal que me fui a Pamplona a estudiar, porque definitivamente Soria NO está más cerca de Logroño que Pamplona.
En la segunda parte del viaje en autobús, la más larga, nos pusieron una película The Debt (la recomiendo) trata sobre un grupo de tres judíos cuya misión es capturar con vida para llevar a juzgar a un cirujano nazi. Acabó la película a unos cuantos minutos de llegar a la gran capital de España. Podía ver la T4 enfrente de mí, quedaba cada vez menos. Como suele hacer el autobús pasó por Barajas y luego fue de camino a la Estación Avenida de América donde me iba a dejar. Llegué a las nueve y media pasadas, casi las diez. Bajé del bus, cogí mi mochila y me fui camino al metro. Era la primera vez que cogía el metro sola, así que os podéis imaginar cómo estaba. 
Pagué 1'5€ y me bajé al Anden 2 donde debía coger la línea 6 que me llevaba hasta Atocha. El primero lo perdí, pero voluntariamente, no me gustaban mucho las pintas de unos que iban a montarse en el mismo que yo, así que esperé al siguiente. Total, solo tenía que esperar unos 6 minutos más.
Milagrosamente no me perdí, y llegué a Atocha sana y salva. Allí me esperaban mis amigos, Silvia y Víctor. Como era la hora de cenar nos fuimos a comer una porción de pizza que valía bastante barato, cuando nos lo acabamos fuimos a un chino a comprarnos un helado, el mal genio que tenía el jodido chino, creo que era el primer chino que tiene los ojos rasgados de hacer fuerza para intentar cagar.
Y ahí, íbamos nosotros, con dos pirulos y un helado de Nesquik camino al colegio mayor de Silvia.
Una vez en él nos pusimos con el portátil a hacer una tweetcam. En un principio no teníamos muchos seguidores. A eso de las doce de la noche, una hora más, una hora menos, alguien llamó a la puerta de la habitación, fue Silvia a abrir, alguien con acento de gallego hablaba en el pasillo y, de repente, el mismo tipo con acento estaba delante nuestro en calzoncillos, sí, habéis leído bien. Pero el caso es que ésto nos subió los seguidores. Luego se pusieron, entre el gallego y un amigo suyo, a competir para ver quien de ellos dos tenía la ropa interior más bonita.
Creo que no hay mucho más que añadir del primer día. Nos metimos a un poco más de las dos de la madrugada a la cama, mientras los de al lado se lo pasaban haciendo ruido. Intenté dormir de un tirón, pero he de admitir que no lo conseguí. Hacía demasiado calor, mi nariz comenzaba a picar cada dos por tres, y una graciosa con voz de pito se puso a cantar a eso de las cinco de la madrugada.

CONTINUARÁ.....

martes, 8 de mayo de 2012

The Avengers

What if all you understand, could fit into the center of our hand? Then you found it wasn't you who held the sum of everything you knew. We're insane but not alone, you hold on, and they're gone:
Like the sun we will live to rise. Like the sun we will live and die, and then ignite again.
Like the sun we will live to rise again.
What if the one thing that I missed was everything I need to pass the test, and if I fail what happens then? Can I still count on you as a friend? We're insane but not alone, you hold on, and they're gone,
Like the sun we will live to rise. Like the sun we will live and die, and then ignite again.
Like the sun we will live to rise again,
Warm My Face.
Warm Your Face.


Me gustó la película más de lo que esperaba, y eso es algo bueno. Y la canción también.
Iron Man♥

viernes, 4 de mayo de 2012

Mike Dirnt, Birthday!

Nunca antes había escrito una entrada larga aquí felicitando a alguien su cumpleaños, y como soy de las que piensan que mejor tarde que nunca, he decidido hablar largamente sobre el señor de mi foto, que muchos de vosotros conoceréis por ser Mike Dirnt el bajista de la famosa banda Green Day, pero que yo conozco como Michael Ryan Pritchard uno de los hombres que colorean mi día a día. Si bien lo tenía un poco olvidado, por cosas que no me apetecen mencionar aquí -ni en el día de hoy, por supuesto-, hoy era un día que me apetecía mencionar y subrayar por ser, claramente, su cumpleaños número 40.
Muchas veces he metido la pata en mi olvidado fotolog al hablar sobre él, o al menos eso es lo que algunas personas creían que hacía, espero que hoy no sea un día como aquellos que pretendo olvidar (aunque, claramente, sin conseguirlo). 
No sé qué decir sobre ti querido Mike. Creo que sobraría el decir que gracias a tu existencia mi vida se convirtió en algo mejor, y todas esas cosas de fanática obsesionada, pero no puedo remediarlo. No puedo remediar no escribir cosas magníficas sobre ti, porque si dijera algo malo sería traicionar a mis sentimientos y a la verdad.
Siempre te había visto como el más maduro de los tres, el hombre que estaba ahí siempre con su cara de persona responsable, hasta que un día me dio por ver una entrevista en la que salíais todos y mi forma de verte cambió radicalmente. Ahora sé que eres uno de los hombres más sensibles de todos mis ídolos, un hombre que disfruta con lo que hace, con su vida y lo demuestra en cada momento, lo demuestras en el escenario, en los discos, en las entrevistas, y sobre todo cuando estás con tu familia.
Además tienes una voz y una personalidad que a más de una persona le gustaría tener (a mi, por ejemplo).
Adoro, sobre todo, tu forma de sorprenderme cada día más y más, a mejor -por supuesto-. Cada día veo una faceta tuya que creía desconocida, y eso me hace estar cada vez más orgullosa de llamarte mi ídolo.
Hoy cumples cuarenta años, como bien he dicho arriba, y mentiría si dijese que no se nota, pero a ti de una forma diferente que ahora mismo soy incapaz de explicar. Me entristecería mucho que un día ya no formaras parte de mi vida, pero sé que ese día cada vez está más y más cerca, que la banda está en uno de esos momentos maravillosos, pero que, sin poder evitarlo, podría acabar mal. No quiero pensar que un día, espero que todavía esté muy lejano, no vuelvas a hacerme feliz de la forma en la que lo haces ahora mismo. Y así como otras personas lo han hecho demasiado rápido, han dejado de darme una razón para no seguir con todo esto, espero que tú tardes mucho en hacerlo, porque duele demasiado, y no creo que pueda soportarlo tan pronto.
No puedo dejar de pensar y de darme cuenta todo lo que has cambiado durante todos estos años. Te conocí más o menos de la misma forma en la que lo eres ahora, pero he visto fotos y vídeos de la época de Sweet Children, que me han hecho darme cuenta de que has madurado de una forma impresionante, y eso, aunque sin poder evitarlo -y no creo que pudiera hacerlo-, me ha hecho sentirme más orgullosa de ti, y también de los chicos.
Espero que lo pases genial con la gente que te quiere, que  no es poca, que disfrutes de tu día como se merece, y que sigas siendo el mismo Mike de siempre, que me siga sorprendiendo de forma positiva, y espero poder verte un día, que espero no muy lejano, en un escenario enfrente de mi. Sé que en ese momento, y si llegas a mirarme, desearé gritarte todo, aunque seguramente solamente pueda mandarte un tímido beso.
Feliz cumpleaños, Mike Dirnt.