Sé que os debo dos entradas del concierto de Muse de hace más de un mes, y las escribiré probablemente este viernes, pero no sé para qué me molesto si nadie las leerá igualmente.
E igualmente no sé para qué he empezado a escribir esta entrada. Tal vez para descargarme, pero últimamente he estado tan ocupada haciendo nada que no he tenido tiempo para deprimirme, enfadarme o de hacer algo (útil) con mi vida.
Necesitaba vacaciones, ahora necesito entretenerme con algo que no sean animes, libros de lectura y música. Tenía tantas cosas en mente para hacer este verano... Pero cuando llega la hora de la verdad no las hago, ni siquiera las empiezo... Debería encontrar trabajo, lo malo de esto es que un trabajo implicaría socializarse con gente desconocida y ya sé cómo acaba eso... MAL.
Mi madre no para de hostigarme (?) Quiere que estudie para el examen del vier... Oh, que no debía decir nada sobre eso... Aunque para qué engañarnos, sé que está suspenso. O no, tal vez me sorprenda.
Debería enfadarme conmigo misma más a menudo, pero otra vez me da pereza. Tengo que dejar de usar esa escusa... Tendría que comenzar a cambiar mi estilo de vestir, a ser un poco más presumida -como dice mi madre-, aunque no sé muy bien a qué se refiere con eso. Y yo no estoy como para investigarlo.
Hay tantas cosas que me gustaría escribir para "publicar", las empiezo y nunca las acabo.
Y vuelta a lo mismo.
Me gustaría pretender que me importa pero realmente no lo hace, o tal vez es una escusa de las mías... otra vez.
Y mejor dejo esto ya o al final acabaré diagnosticándome a mí misma cosas que probablemente no tenga, y tampoco voy a ir a un psicólogo, o psiquiatra, porque desde que vi la primera temporada de Hannibal me dan miedo...
Eres mi visita número
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miércoles, 24 de julio de 2013
jueves, 2 de mayo de 2013
"God's of tiny and intricate dimensions."
Cuando creáis historias,
os convertís en dioses
de dimensiones diminutas e intrincadas.
Metatrón (Supernatural 8x21)
Ser escritor es realmente lo más maravilloso del mundo.
Realmente me encanta escribir; no sé si se me da bien, mal o regular, pero me encanta. Adoro mis personajes, son como mis hijos. Me gusta poder tener tantos hijos como yo quiera, sin importarme el número.
Ser escritor es lo más maravilloso del mundo porque:
"Hago con ellos lo que quiero; les doy a luz, los cuido, les hago enamorarse de personas impensables, me gusta hacerles sufrir y verles felices. Soy yo quien controla sus pequeños e insignificantes mundos, sus pensamientos y sus acciones.
Así como les doy vida, los hago desaparecer."
Definitivamente adoro convertirme en diosa de dimensiones diminutas e intrincadas. Ni yo misma lo hubiese planteado mejor. Gracias Ben Edlung (el guionista que escribió este episodio de Supernatural).
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domingo, 31 de marzo de 2013
Quiero ver Doctor Who.
Ayer era en Inglaterra el estreno de la segunda parte de la séptima temporada de una de mis series predilectas de la televisión (BBC One) inglesa, Doctor Who.
Llevo esperando por este capítulo, diría toda la vida pero no es cierto, algo así como un mes y medio y me habían dejado en una de las partes más interesantes de la temporada. Así que os podéis imaginar cómo era que estaba. Sobre todo si le añades mi dolor de ovarios mensual, y que eso estaba afectando a mi estado anímico del día.
No sabía exactamente a qué hora era el estreno en Inglaterra, y en otros pocos afortunados países del mundo que tienen la BBC como una de sus cadenas en la televisión (cosa que no me extraña nada que España no esté entre uno de ellos), pero suponía que era hacia las diez y media o así. Pero, para no pasarme de la hora por si había una remota y extraña posibilidad de poder verlo en internet a la misma hora que el resto de países en los que se habla inglés, a eso de las seis y media (todavía sin haber acabado un trabajo de fonética cuya fecha límite de entrega es hoy) decidí meterme en la página de la BBC y buscar si por una casualidad se podía ver la tele. Queda decir que tenía esa esperanza porque, por ejemplo, la radio sí que se puede escuchar desde allí.
Si la radio se puede escuchar, ¿por qué no podría ver el episodio de Doctor Who de la misma manera?
Lo cual, debo confesar, no salió tan bien como en un principio parecía.
¡Conseguí encontrar la hora en la que la serie se echaba y quedaba menos de una hora! Es decir, el episodio lo echaban a las siete y cuarto, seis y cuarto hora inglesa. No podía creerme que iba a ver, por primera vez, un estreno de algo al mismo tiempo que los ingleses.
Como al fin parecía que el día no iba a acabar tan mal como pensaba decidí acabar el trabajo y así hacía tiempo a que llegase la hora señalada. Cuando decido que no puedo esperar más y, aunque no me enterase de nada, intento ver las noticias de los deportes que iban antes, un mensaje ninja aparece... ¡ME PEDÍAN UNA TV LICENCE! Una TV licence, ¿qué coño era eso? Pues al parecer, en Inglaterra, si quieres ver la televisión por internet tienes que pagar una cierta cantidad de dinero al mes o al año para poder acceder a ello.
Quedaban quince minutos para la hora y no encontraba una maldita página donde poder verla, diez minutos y nada, cinco y seguía sin encontrar... Ya eran y veinte, mierda, mierda, mierda. Las siete y media, más mierda... Solo me quedaba una esperanza... Que la gente que suele subir los episodios de las series al día siguiente de su estreno en su V.O. a seriesly, al ser este estreno mucho antes que de costumbre, lo subiera para las ocho y media aquí en España.
No parecía que fuera a salir mal del todo el día, pues a la hora que yo había previsto, la gente comenzó a subir links de visionado directo ¡pero eran de descarga y tardaba dos horas en bajarse el capítulo!
Para mi sorpresa, diez minutos después alguien puso un link que sí funcionaba.
Imaginaos el grito de felicidad que pegué en ese momento.
Sin embargo, no todo podía salir tan perfecto. Además de que el link por donde vi los primeros ocho minutos y medio del episodio iba más lento que el caballo del malo, mi primo vino a cenar justo cuando estaba emocionada al ver que el Doctor se ponía su ropa predilecta de esta temporada.
Así que tuve que ir a cenar al salón todo el rato pensando: Quiero ver Doctor Who, quiero ver Doctor Who... Y sonriendo a la pizza cual estúpida mientras me acordaba de lo genial que salía el Doctor en lo poco que pude ver de episodio.
¡Y al final el milagro llegó! Cuando acabamos de cenar a que no adivináis ¿qué hicieron mi padre, mi hermano y mi primo? ¡SE PUSIERON A VER EL FÚTBOL, TENÍA VÍA LIBRE PARA ACABAR DE VER DOCTOR WHO!
Y eso hice... Por fin había conseguido encontrar un momento de libertad para emocionarme con una de las mejores series de toda Inglaterra...
Conclusión del episodio de ayer de Doctor Who: Sigue sin gustarme el nuevo diseño de la T.A.R.D.I.S. ni Clara, la nueva acompañante del Undécimo Doctor.
Llevo esperando por este capítulo, diría toda la vida pero no es cierto, algo así como un mes y medio y me habían dejado en una de las partes más interesantes de la temporada. Así que os podéis imaginar cómo era que estaba. Sobre todo si le añades mi dolor de ovarios mensual, y que eso estaba afectando a mi estado anímico del día.
No sabía exactamente a qué hora era el estreno en Inglaterra, y en otros pocos afortunados países del mundo que tienen la BBC como una de sus cadenas en la televisión (cosa que no me extraña nada que España no esté entre uno de ellos), pero suponía que era hacia las diez y media o así. Pero, para no pasarme de la hora por si había una remota y extraña posibilidad de poder verlo en internet a la misma hora que el resto de países en los que se habla inglés, a eso de las seis y media (todavía sin haber acabado un trabajo de fonética cuya fecha límite de entrega es hoy) decidí meterme en la página de la BBC y buscar si por una casualidad se podía ver la tele. Queda decir que tenía esa esperanza porque, por ejemplo, la radio sí que se puede escuchar desde allí.
Si la radio se puede escuchar, ¿por qué no podría ver el episodio de Doctor Who de la misma manera?
Lo cual, debo confesar, no salió tan bien como en un principio parecía.
¡Conseguí encontrar la hora en la que la serie se echaba y quedaba menos de una hora! Es decir, el episodio lo echaban a las siete y cuarto, seis y cuarto hora inglesa. No podía creerme que iba a ver, por primera vez, un estreno de algo al mismo tiempo que los ingleses.
Como al fin parecía que el día no iba a acabar tan mal como pensaba decidí acabar el trabajo y así hacía tiempo a que llegase la hora señalada. Cuando decido que no puedo esperar más y, aunque no me enterase de nada, intento ver las noticias de los deportes que iban antes, un mensaje ninja aparece... ¡ME PEDÍAN UNA TV LICENCE! Una TV licence, ¿qué coño era eso? Pues al parecer, en Inglaterra, si quieres ver la televisión por internet tienes que pagar una cierta cantidad de dinero al mes o al año para poder acceder a ello.
Quedaban quince minutos para la hora y no encontraba una maldita página donde poder verla, diez minutos y nada, cinco y seguía sin encontrar... Ya eran y veinte, mierda, mierda, mierda. Las siete y media, más mierda... Solo me quedaba una esperanza... Que la gente que suele subir los episodios de las series al día siguiente de su estreno en su V.O. a seriesly, al ser este estreno mucho antes que de costumbre, lo subiera para las ocho y media aquí en España.
No parecía que fuera a salir mal del todo el día, pues a la hora que yo había previsto, la gente comenzó a subir links de visionado directo ¡pero eran de descarga y tardaba dos horas en bajarse el capítulo!
Para mi sorpresa, diez minutos después alguien puso un link que sí funcionaba.
Imaginaos el grito de felicidad que pegué en ese momento.
Sin embargo, no todo podía salir tan perfecto. Además de que el link por donde vi los primeros ocho minutos y medio del episodio iba más lento que el caballo del malo, mi primo vino a cenar justo cuando estaba emocionada al ver que el Doctor se ponía su ropa predilecta de esta temporada.
Así que tuve que ir a cenar al salón todo el rato pensando: Quiero ver Doctor Who, quiero ver Doctor Who... Y sonriendo a la pizza cual estúpida mientras me acordaba de lo genial que salía el Doctor en lo poco que pude ver de episodio.
¡Y al final el milagro llegó! Cuando acabamos de cenar a que no adivináis ¿qué hicieron mi padre, mi hermano y mi primo? ¡SE PUSIERON A VER EL FÚTBOL, TENÍA VÍA LIBRE PARA ACABAR DE VER DOCTOR WHO!
Y eso hice... Por fin había conseguido encontrar un momento de libertad para emocionarme con una de las mejores series de toda Inglaterra...
Conclusión del episodio de ayer de Doctor Who: Sigue sin gustarme el nuevo diseño de la T.A.R.D.I.S. ni Clara, la nueva acompañante del Undécimo Doctor.
¡¡¡¡¡¡¡¡Yo quiero que vuelvan los Pond!!!!!!!!
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martes, 11 de diciembre de 2012
Mientras duermes...
Doce menos tres de la noche.
La habitación está a oscuras. Pero nuestros ojos se van acostumbrando paulatinamente a las tinieblas. Hay una mujer tendida en la cama, durmiendo. Una mujer joven y hermosa: Eri. Eri Asai, la hermana mayor de Mari. Nadie nos lo ha dicho, pero nosotros, ignoro cómo, lo sabemos. Su negra cabellera se desparrama sobre la almohada como un torrente de agua oscura. Nuestras miradas confluyen en ella, la observamos. O quizá sería más acertado decir que la espiamos. Ahora nuestros ojos se convierten en una cámara aérea que flota en el aire y que puede desplazarse libremente por la estancia. En estos instantes, la cámara se sitúa justo sobre la cama, enfoca el rostro dormido de Eri. Nuestro ángulo de visión va cambiando a intervalos rítmicos, como parpadeos. Sus labios, pequeños y bien dibujados, están cerrados formando una línea recta. A primera vista no se aprecian señales de que respire. Pero, al aguzar la mirada, podemos distinguir, de vez en cuando, un ligero, muy ligero, movimiento en la garganta. Eri respira. Yace con la cabeza apoyada sobre la almohada, vuelta hacia el techo. En realidad no está mirando nada. Tiene los párpados cerrados como la dura yema de una planta en invierno. Duerme profundamente. Es posible que ni siquiera sueñe.
Conforme observamos a Eri Asai, nos invade la sensación de que en su sueño hay algo anormal. Su manera de dormir es demasiado pura, demasiado perfecta. Ni un solo músculo de su rostro, ni una sola pestaña, se mueven. Su esbelto cuello blanco preserva el profundo silencio de un objeto de artesanía, y su pequeña barbilla, convertida en un relieve orográfico de hermosas formas, traza un ángulo noble y perfecto. Por muy profundamente que duerma, nadie puede adentrarse tanto en los territorios del sueño. Jamás se abandona la conciencia por completo, hasta tal punto.
Pero, dejando aparte el hecho de que exista o no la conciencia, las funciones fisiológicas necesarias para conservar la vida se mantienen activas. La respiración y el pulso alcanzan el máximo nivel posible. La existencia se sitúa en el estrecho umbral que separa lo orgánico y lo inorgánico..., con sigilo, con precaución. Sin embargo, todavía no somos capaces de saber cómo y por qué ha llegado a este estado. Eri Asai se encuentra sumida en un profundo y elaborado sueño, como si todo su cuerpo estuviese envuelto en cera tibia. Y es evidente que aquí hay algo incompatible con lo natural. Por ahora, esto es todo cuanto podemos juzgar.
La cámara va retrocediendo despacio, ahora capta la imagen completa de la habitación. Luego va captando cada detalle en busca de indicios. La estancia no se ve profusamente decorada. No es una habitación que permita adivinar los gustos ni la personalidad de su dueña. Si observáramos sin prestar mucha atención ni siquiera podríamos deducir que se trata de la habitación de una chica. No aparecen por ninguna parte ni muñecas, ni animalitos de felpa, ni accesorios. No hay pósters, ni siquiera un calendario. En el lado de la ventana hay un viejo escritorio de madera, una silla giratoria. Una persiana enrollable cuelga de la ventana. Sobre el escritorio una sencilla lámpara negra, un ordenador tamaño cuaderno de última generación (con la tapa cerrada). Algunos lápices y bolígrafos dentro de una taza grande. Junto a la pared, una sencilla cama individual de madera donde duerme Eri Asai. La colcha es blanca y lisa. En el lado opuesto a la cama, en una estantería instalada en la pared, hay un pequeño equipo de música y algunos cedés apilados. A su lado, un teléfono y un televisor de dieciocho pulgadas. Un tocador con espejo. Frente al espejo, sólo hay crema protectora de labios y un cepillo del pelo, pequeño y redondo. Apoyado en la pared, un armario de cuerpo entero. Como única decoración de la estancia, cinco pequeñas fotografías enmarcadas alineadas en uno de los estantes. Todas son de Eri Asai. En todas se la ve a ella sola. En ninguna aparece acompañada de algún familiar o amigo. Todas son fotografías profesionales en las que posa como modelo. Posiblemente son fotos publicadas en alguna revista. Hay una pequeña librería, pero los libros pueden contarse con los dedos de una mano y la mayoría son, además, manuales de las asignaturas que cursa en la universidad. Luego, vemos una montaña de revistas de moda de gran tamaño apiladas. Difícilmente podemos afirmar que sea una gran lectora.
Nuestra perspectiva, a modo de una cámara invisible, va captando, uno tras otro, todos los objetos de la habitación, los reproduce con detenimiento, tomándose su tiempo. Somos unos intrusos, anónimos e invisibles. Miramos. Aguzamos el oído. Olemos. Pero, físicamente, no estamos presentes en el lugar, no dejamos rastro. Respetamos las reglas de los genuinos viajeros a través del tiempo. Observamos, pero no intervenimos. Para ser exactos, la información sobre Eri Asai que podemos inferir del aspecto de la habitación es muy pobre. Da la impresión de que previamente nos ha ocultado su personalidad, de que está logrando escapar con gran astucia de los ojos que la observan.
A la cabecera de la cama, un reloj digital actualiza, mudo y constante, el tiempo. En estos instantes es lo que único que muestra algo parecido al movimiento en el interior de la estancia. Un cauteloso animal nocturno que funciona con un mecanismo eléctrico. Los dígitos, de un verde cristal líquido, se suceden esquivando las miradas ajenas. Ahora son las 11:59 de la noche.
Nuestra mirada, convertida en cámara, una vez ha dejado de observar los detalles, retrocede y barre de nuevo el interior de la estancia. Como si estuviese indecisa, enfoca momentáneamente la habitación en toda su magnitud. Durante esos instantes, el punto de vista permanece fijo. Se expande un silencio lleno de significados. Sin embargo, poco después, como si de pronto se le hubiese ocurrido, enfoca el televisor que se halla en un rincón del cuarto y se aproxima a él. Es un televisor Sony, negro y cuadrado. La pantalla está oscura, muerta, como el lado oculto de la luna. Sin embargo, la cámara parece haber detectado en ella un indicio. O quizás una especie de señal. Primer plano de la pantalla. Todavía sin decir una sola palabra, compartimos con la cámara este indicio, esta señal, y fijamos los ojos en la pantalla.
Esperamos. Conteniendo el aliento, aguzando el oído.
Aparecen los dígitos 0:00.
A nuestros oídos llega un ligero crepitar de parásitos eléctricos. De manera simultánea, la pantalla del televisor muestra signos de vida y empieza a parpadear de una forma casi imperceptible. ¿Ha entrado alguien en la habitación sin que nos diésemos cuenta y ha encendido el televisor? ¿Se ha puesto en marcha el temporizador para grabar? No, ni una cosa ni otra. Con astucia, la cámara rodea el aparato y nos muestra que está desenchufado. Sí, el televisor debería estar muerto. Debería respetar el silencio, duro y frío, de la medianoche. Lógicamente. Teóricamente. Pero no está muerto.
En la pantalla aparecen líneas de exploración, oscilan, y se borran. Luego aparecen de nuevo. El crepitar de parásitos se sucede sin interrupción. Pronto comienza a proyectarse algo en la pantalla. Una imagen empieza a cobrar forma. Sin embargo, poco después se inclina, como la letra cursiva, y desaparece igual que una llama apagada de un soplo. Luego vuelve a repetirse todo el proceso desde el principio. La imagen emerge como si hiciera acopio de todas sus fuerzas. Ese algo que hay allí intenta materializarse. Pero la imagen no logra cobrar forma. Se distorsiona como si la antena receptora fuera sacudida por un fuerte viento. El mensaje se fragmenta, los contornos se desdibujan y se disgregan. La cámara nos transmite cada fase del conflicto, de principio a fin.
La mujer dormida parece ajena a los extraordinarios sucesos que se producen en el interior del cuarto. Tampoco muestra reacción alguna frente a los indiscretos sonidos y luces que emite el televisor. Sencillamente, continúa durmiendo en silencio dentro de aquella perfección inmutable. De momento, nada perturba su profundo sueño. La televisión es un nuevo intruso en el lugar. También nosotros somos intrusos, por supuesto. Pero, a diferencia de nosotros, la nueva intrusa no es silenciosa, ni transparente. Tampoco es neutral. Ella, sin lugar a dudas, pretende intervenir. Nosotros percibimos intuitivamente sus propósitos.
La imagen de la televisión aparece y desaparece, pero se va estabilizando de forma progresiva. En la pantalla se proyecta ahora el interior de una habitación. Una habitación bastante amplia. Parece una sala de un edificio de oficinas. También parece un aula. Con una enorme ventana de cristal y muchos fluorescentes alineándose en el techo. Pero no hay ni rastro de muebles. No, al observar con atención aparece una única silla en mitad de la estancia. Una vieja silla de madera con respaldo pero sin brazos. Una silla sencilla, funcional. En ella hay alguien sentado. La imagen aún no está bien definida, de modo que la figura del individuo que la ocupa no es más que una silueta desdibujada de contornos imprecisos. En la estancia flota el aire gélido de los lugares abandonados durante mucho tiempo.
La cámara de televisión que (aparentemente) nos transmite esta imagen va aproximándose a la silla con cautela. A juzgar por su complexión física, la persona sentada en la silla es un hombre. El sujeto está algo inclinado hacia delante. Con la cabeza vuelta hacia la cámara, parece sumido en profundas reflexiones. Lleva ropa de color oscuro, zapatos de piel. No se distinguen las facciones de su rostro, pero el hombre parece más bien delgado, no muy alto. No podemos concretar la edad. Mientras vamos recogiendo toda esta información, detalle tras detalle, de modo fragmentario, a partir de esta pantalla imprecisa, la imagen, como si se acordara de pronto, continúa moviéndose de vez en cuando. Las interferencias serpentean, aumentan. Sin embargo, las dificultades no se prolongan durante mucho tiempo y pronto se recupera la imagen. También cesan los parásitos. Tras sucesivas pruebas y errores, la pantalla se encamina, decididamente, hacia la estabilidad.
No cabe duda de que algo está apunto de ocurrir en la habitación. Posiblemente, algo de importancia capital.
After Dark, Murakami Haruki.
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miércoles, 21 de noviembre de 2012
Culpa a la lluvia.
Silencio ensordecedor, ruido que calma.
Grito desbordado, rabia canalizada.
Un solo pensamiento liberado,
persona equivocada la que escucha.
Muriéndote por dentro, reviviendo por fuera.
Amor roto, corazón que sangra.
Juventud que acaba, niñez adulta.
Música en mi cabeza, risa macabra.
Botellas vacías llenas de rencor.
Persona desconocida que sonríe,
ángel brillante de roja ropa.
Demonio para pocos, salvador para otros.
Así como bendición para mí, enemigo para los demás.
Creación que destruye la creación,
nada parece importarle a nadie.
Dios eterno que juzga sobre su trono de oro,
hormigas pisadas por gigantes.
Dolor en el rostro, alegría malvada.
Sueño profundo, insomnio renovado.
Sábanas deshechas, persona solitaria.
Cielo ardiente, Infierno mojado.
Habitación abarrotada, no veo a nadie.
Pacto con el diablo, beso apasionado.
Ojos brillantes, alas oscuras.
Liberación del alma, prisión insana.
Prisión del alma, liberación insana.
Lágrimas húmedas secan mi cara.
Él culpa a la lluvia, yo adoro su mirada.
Suspiro insinuante, enfado notable.
Extraño olor a azufre, llamada del abismo.
Viento huracanado, excitación pasmosa.
Dejarse llevar, abrazo desesperado.
Mi ángel brillante de roja ropa,
promesa del Paraíso cumplida.
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martes, 6 de noviembre de 2012
Ware, yami tote... II
Yo, la oscuridad...
Mis demonios interiores, una vez más, no me dejan en paz, ¿o es Judie? A veces siento cómo si desapareciese, otras cómo si reviviese, pero nunca, nunca, está ahí cuando se la necesita.
Después de lo que ambas hicimos la semana pasada... Justo hace una semana... Nunca nos creí capaces de hacer aquello, pero se sintió demasiado bien y a la vez bastante extraño. Una no se declara todos los días al chico que siempre ha estado en su cabeza, ¿verdad? Debería sentirme orgullosa y contenta de ello, más aún cuando él me contestó y me trató mejor de lo que pensaba... ¿O fue una bonita forma de decirme que ni una mierda me va a dar una oportunidad cuando sea que haya despejado su mente?
Seguro que la respuesta no es tan retorcida y compleja como me la espero. Pero puede que sí. Ya no sé ni qué pensar.
Dios, hace una semana me sentía tan bien. Me sentía como all sunshine and rainbows. Y ahora, siete días después, vuelvo a estar "deprimida". Todo lo deprimida que ella me deja estar, claro. No encuentro una salida fácil a todo esto, y no sé por qué me como tanto la cabeza por una chorrada. Sí, puede no decirme nada, nunca, seguir con este silencio que ni el diamante consigue rajar, con el silencio que poco a poco divide mi alma en dos, una vez más.
¿Lágrimas? Ojalá todo fuera tan sencillo como dejarme caer en un rincón a llorar. Pues, al fin y al cabo, el viento se llevaría mis lágrimas y luego volvería a estar como antes. Rota por dentro. Una vez más yo, la oscuridad...
Mire donde mire, está él; y eso ayuda más bien nada.
¿De quién fue la idea de contarle todo? La respuesta fácil sería Judith, por supuesto, pero nunca es una respuesta fácil en mi cabeza. Ni siquiera sé cuándo es ella o soy yo, ni cuándo al revés. Tan siquiera estoy completamente segura de que ella exista de verdad.
Digamos que todo esto ha ocurrido porque, por primera vez en mi vida, he conseguido hacer amigos en una nueva ciudad sin proponérmelo y siendo yo misma. Así que ¿por qué no contarle a él todo? Yo me iba a sentir mejor... ¿Egoísmo? Puede... No sé. Lo único que se me pasó por la cabeza era dejar de sentirme odiosa por las noches, por las mañanas... Y ver ¿qué pasaría sí? El resultado podría haber sido catastrófico y, una parte de mí, deseaba que hubiera sido catastrófico.
Creo que esto es un nuevo tipo de locura.
Una locura retorcida y odiosa.
He abierto mi corazón y no sé lo que he recibido a cambio. La próxima vez me lo pensaré mucho antes de hacer una locura. Juntaré los pros y los contras de mi decisión en mi mente, por vez vigésima, y dependiendo de cuáles de ellos pesen más haré lo que sea apropiado.
Mi corazón me dice una cosa, mi cabeza otra. Cas dice no saber a qué me refiero. Crowley me pide todas las cosas perversas que mi corazón anhela de una manera u otra. Yo deseo que todo se resuelva pronto o explotaré. Y Judith... Bueno, Judith ha vuelto a desaparecer en mi cerebro, una vez más.
Lo que Billie dice es "Estoy tan cansado de estar aburrido. Tan aburrido de estar cansado", y creo que tiene razón.
P.D. Quiero un libro de Haruki Murakami (Por si a alguien le interesa lo cual no creo).
Mis demonios interiores, una vez más, no me dejan en paz, ¿o es Judie? A veces siento cómo si desapareciese, otras cómo si reviviese, pero nunca, nunca, está ahí cuando se la necesita.
Después de lo que ambas hicimos la semana pasada... Justo hace una semana... Nunca nos creí capaces de hacer aquello, pero se sintió demasiado bien y a la vez bastante extraño. Una no se declara todos los días al chico que siempre ha estado en su cabeza, ¿verdad? Debería sentirme orgullosa y contenta de ello, más aún cuando él me contestó y me trató mejor de lo que pensaba... ¿O fue una bonita forma de decirme que ni una mierda me va a dar una oportunidad cuando sea que haya despejado su mente?
Seguro que la respuesta no es tan retorcida y compleja como me la espero. Pero puede que sí. Ya no sé ni qué pensar.
Dios, hace una semana me sentía tan bien. Me sentía como all sunshine and rainbows. Y ahora, siete días después, vuelvo a estar "deprimida". Todo lo deprimida que ella me deja estar, claro. No encuentro una salida fácil a todo esto, y no sé por qué me como tanto la cabeza por una chorrada. Sí, puede no decirme nada, nunca, seguir con este silencio que ni el diamante consigue rajar, con el silencio que poco a poco divide mi alma en dos, una vez más.
¿Lágrimas? Ojalá todo fuera tan sencillo como dejarme caer en un rincón a llorar. Pues, al fin y al cabo, el viento se llevaría mis lágrimas y luego volvería a estar como antes. Rota por dentro. Una vez más yo, la oscuridad...
Mire donde mire, está él; y eso ayuda más bien nada.
¿De quién fue la idea de contarle todo? La respuesta fácil sería Judith, por supuesto, pero nunca es una respuesta fácil en mi cabeza. Ni siquiera sé cuándo es ella o soy yo, ni cuándo al revés. Tan siquiera estoy completamente segura de que ella exista de verdad.
Digamos que todo esto ha ocurrido porque, por primera vez en mi vida, he conseguido hacer amigos en una nueva ciudad sin proponérmelo y siendo yo misma. Así que ¿por qué no contarle a él todo? Yo me iba a sentir mejor... ¿Egoísmo? Puede... No sé. Lo único que se me pasó por la cabeza era dejar de sentirme odiosa por las noches, por las mañanas... Y ver ¿qué pasaría sí? El resultado podría haber sido catastrófico y, una parte de mí, deseaba que hubiera sido catastrófico.
Creo que esto es un nuevo tipo de locura.
Una locura retorcida y odiosa.
He abierto mi corazón y no sé lo que he recibido a cambio. La próxima vez me lo pensaré mucho antes de hacer una locura. Juntaré los pros y los contras de mi decisión en mi mente, por vez vigésima, y dependiendo de cuáles de ellos pesen más haré lo que sea apropiado.
Mi corazón me dice una cosa, mi cabeza otra. Cas dice no saber a qué me refiero. Crowley me pide todas las cosas perversas que mi corazón anhela de una manera u otra. Yo deseo que todo se resuelva pronto o explotaré. Y Judith... Bueno, Judith ha vuelto a desaparecer en mi cerebro, una vez más.
Lo que Billie dice es "Estoy tan cansado de estar aburrido. Tan aburrido de estar cansado", y creo que tiene razón.
P.D. Quiero un libro de Haruki Murakami (Por si a alguien le interesa lo cual no creo).
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martes, 23 de octubre de 2012
So if you meet me have some courtesy, have some sympathy and some taste...
Use all your well-learned politesse or I'll lay your soul to waste.
Sympathy for the Devil. The Rolling Stones.
Antes de nada, tranquilos, no me he convertido al satanismo ni nada de eso. Sigo siendo yo, sigo amando a Green Day y la canción Fiction igual, o tal vez más, que antes. Pero sí que hay, debo admitirlo, ciertas cosas que me han cambiado últimamente.
¿He crecido? No, no lo creo. Más bien digamos que pienso más abiertamente y me gustan otras cosas que antes no eran de gran importancia vital en mi día a día. Tal vez lo que ha cambiado realmente en mi sea que paso de ser la típica chica de la que parece que todo el mundo se puede aprovechar. No voy a ser esa chica nunca más.
Bueno, que me voy por las ramas...
Por último quiero hablar sobre el link. Significa, para esas mentes que se quedaron en los números en inglés, literalmente Demonio del cruce de caminos estancada en la Tierra. Y bueno, podría decir que tiene un significado muy espiritual y esas cosas pero la verdad es que no... Lo de demonio es porque no soy tan buena como parezco (os lo puedo asegurar), "del cruce de caminos" viene porque me encanta un personaje que es llamado así al principio -en realidad es "El demonio del cruce de caminos-, y "estancada en la Tierra" porque no me siento de ningún sitio y este mundo me resulta demasiado extraño y difícil de entender.
Y eso... No vemos.
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lunes, 22 de octubre de 2012
Extraña añoranza.
Esta mañana me he levantado bastante sentimental y la verdad es que no entiendo por qué.
He ido a clase, como ya es mi rutina desde hace casi un mes, y cuando me he sentado al lado de mi compañera me he sentido extraña. Estaba en el aula pero no lo estaba. Otra compañera escribía en la pizarra una de las prácticas, la profesora hablaba y yo copiaba lo de la pizarra pero mi mente estaba en otra parte.
Me he sentido extrañamente extraña. Echaba de menos la Escuela de Arte de Pamplona. Echaba de menos los primeros y nerviosos días del curso pasado, la soledad que sentí en el principio y que quería que desapareciera. Extrañaba el olor a aguarrás que impregnaba siempre, a todas horas, los pasillos y las escaleras de las instalaciones. La gente apalancada en la puerta a las casi ocho de la mañana fumándose el último cigarrillo antes de que comenzasen las clases. Echaba de menos ver a los que luego fueron mis amigos cuando pasaba delante de ellos.
Echo de menos incluso las aburridas clases de Velasco en las que me dedicaba a dibujar manga. O las de Historia con los comentarios pornográficos de las fotografías que nos ponían. También las pesadas y tediosas clases de "dibujo". Las lecciones de Photoshop, las de objetivos, las de Medios Audiovisuales.
Pero sobre todo extraño los recreos. Esos primeros yéndome a casa por no quedarme amargada en los pasillos. Los últimos que pasaba en el pasillo, enfrente de la biblioteca al lado de la máquina del café (que luego nos cambiaron de sitio), las conversaciones, de todo menos normales, que teníamos en esa escasa media hora. Ver a Lydia hacer el idiota todo el rato. A Maite y sus cosas, y su historia de cómo conoció a su novio. Enrique y su extraña rapidez al aprenderse mi nombre. Hanna y cuando gritó, pene.
Sé que no es bueno apalancarse en el pasado y desear que vuelva. Sé que no debo dejarme llevar por los recuerdos y las cosas que me gustaría que fuesen recuerdos bonitos. Echo de menos tantas cosas... Puede que no fuera mi mejor año, pero estaba a gusto. Tan a gusto...
Debo dejar eso en mi memoria y seguir hacia delante, lo sé, pero últimamente me resulta tan extraño todo... Pensar que hace un año estaba en Pamplona y ahora en León (donde la gente es simplemente genial, también)... Pero no puedo dejar de echar de menos los viejos tiempos...
He ido a clase, como ya es mi rutina desde hace casi un mes, y cuando me he sentado al lado de mi compañera me he sentido extraña. Estaba en el aula pero no lo estaba. Otra compañera escribía en la pizarra una de las prácticas, la profesora hablaba y yo copiaba lo de la pizarra pero mi mente estaba en otra parte.
Me he sentido extrañamente extraña. Echaba de menos la Escuela de Arte de Pamplona. Echaba de menos los primeros y nerviosos días del curso pasado, la soledad que sentí en el principio y que quería que desapareciera. Extrañaba el olor a aguarrás que impregnaba siempre, a todas horas, los pasillos y las escaleras de las instalaciones. La gente apalancada en la puerta a las casi ocho de la mañana fumándose el último cigarrillo antes de que comenzasen las clases. Echaba de menos ver a los que luego fueron mis amigos cuando pasaba delante de ellos.
Echo de menos incluso las aburridas clases de Velasco en las que me dedicaba a dibujar manga. O las de Historia con los comentarios pornográficos de las fotografías que nos ponían. También las pesadas y tediosas clases de "dibujo". Las lecciones de Photoshop, las de objetivos, las de Medios Audiovisuales.
Pero sobre todo extraño los recreos. Esos primeros yéndome a casa por no quedarme amargada en los pasillos. Los últimos que pasaba en el pasillo, enfrente de la biblioteca al lado de la máquina del café (que luego nos cambiaron de sitio), las conversaciones, de todo menos normales, que teníamos en esa escasa media hora. Ver a Lydia hacer el idiota todo el rato. A Maite y sus cosas, y su historia de cómo conoció a su novio. Enrique y su extraña rapidez al aprenderse mi nombre. Hanna y cuando gritó, pene.
Sé que no es bueno apalancarse en el pasado y desear que vuelva. Sé que no debo dejarme llevar por los recuerdos y las cosas que me gustaría que fuesen recuerdos bonitos. Echo de menos tantas cosas... Puede que no fuera mi mejor año, pero estaba a gusto. Tan a gusto...
Debo dejar eso en mi memoria y seguir hacia delante, lo sé, pero últimamente me resulta tan extraño todo... Pensar que hace un año estaba en Pamplona y ahora en León (donde la gente es simplemente genial, también)... Pero no puedo dejar de echar de menos los viejos tiempos...
Gonna build it up just to
burn it down.
You're the princess
I'm a fucking clown.
Stop the presses 'cause I'm killing time,
won't you be my bloody valentine?
You're just a fucking kid.
And no one ever gives you a break.
You wanna Señorita but
now your heart is gonna break.
You're angel blue
with teenage traces
Angel blue
with pretty faces.
Stab my heart like a stick in the mud.
Cut my chest
just to see the blood.
Now I'm singing out the alphabet
as the tears are putting out my cigarette.
We'll hit the cemetery
so we can see the holiday lights.
Waking up the dead
and everything will be alright.
ALRIGHT.
Stuck in the middle between
Heaven and Hell.
Alright,
trying to find my better angels.
Angel Blue.
GreenDay
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jueves, 16 de agosto de 2012
"Tienes que elegir".
Vuelvo a encontrarme con el mismo problema de siempre, la elección.
Si las cosas acaban cómo creo que van a acabar tendré que hacer otra elección, tal vez la más dura que tenga que hacer en mi vida.
Si me quedo en España, tengo tres opciones. Puedo elegir irme a otra ciudad a vivir y por tanto a estudiar, aunque puede que sólo sea un año, porque está claro que en Logroño no puedo estudiar lo que quiero. También puedo escoger quedarme en mi ciudad y estudiar en la Universidad a distancia. O incluso puedo meterme en otra carrera aunque sea para hacer algo y no quedarme estancada.
El problema de irme a vivir a otra ciudad es que soy tan estúpida que me distraigo hasta con una mosca, sobre todo cuando hay estudio por delante. También está el hecho de que no sé a qué ciudad tendré que irme, o si a caso hay plazas para lo que quiero en alguna ciudad de España.
Quedarme en Logroño puede ser la mejor elección. Ahora, ¿cuál de las dos opciones cojo? La de hacer el primer curso en la Universidad a distancia podría estar bien, quitando el hecho de que tendría que estudiar por mi sola, sin ningún profesor que me dosifique las lecciones; y yo soy un desastre, hasta con profesor. Vale, puedo hacer otra carrera, pero me conozco y sé que me voy a deprimir y mandaré todo a la mierda. Lo único que se me da bien es el inglés y puede que en esa nueva carrera no haya tanto inglés como me gustaría.
Por otro lado puedo irme de este país. Si me voy a otro sitio sería a Londres, y por lo tanto, solo tengo una opción, irme de au pair. Es decir, no estudiaría, aunque tengo una idea sobre esto, y me pasaría el día cuidando a niños en alguna familia inglesa. Sé que no soy buena con los niños, me desesperan en cuanto comienzan a llorar o a pelearse con otro niño por sus juguetes, pero la verdad es que no lo he intentado nunca. Pueden ser un problema, también lo sé, y estoy al tanto de ello. Aunque no me atrae mucho la idea, podría mejorar mi inglés hablado, y así hacer el examen del First con menos nerviosismo, porque el examen en sí no me da miedo, lo que me da miedo es la parte hablada y la parte de escuchar a una persona hablando el idioma.
No sé qué hacer, no sé qué elegir. Estoy atascada y necesito respuestas. Las necesito ya porque en seguida empieza el curso y yo todavía no sé qué hacer.
Me gustaría irme a otro país, porque sé que tarde o temprano lo haré, pero me gustaría que fuese para siempre, y puede que no aguante ni hasta el verano del año que viene, como para irme para siempre.
El tiempo se acaba, lo sé, pero necesito pensármelo varias veces más para poder elegir la opción correcta.
Si las cosas acaban cómo creo que van a acabar tendré que hacer otra elección, tal vez la más dura que tenga que hacer en mi vida.
Si me quedo en España, tengo tres opciones. Puedo elegir irme a otra ciudad a vivir y por tanto a estudiar, aunque puede que sólo sea un año, porque está claro que en Logroño no puedo estudiar lo que quiero. También puedo escoger quedarme en mi ciudad y estudiar en la Universidad a distancia. O incluso puedo meterme en otra carrera aunque sea para hacer algo y no quedarme estancada.
El problema de irme a vivir a otra ciudad es que soy tan estúpida que me distraigo hasta con una mosca, sobre todo cuando hay estudio por delante. También está el hecho de que no sé a qué ciudad tendré que irme, o si a caso hay plazas para lo que quiero en alguna ciudad de España.
Quedarme en Logroño puede ser la mejor elección. Ahora, ¿cuál de las dos opciones cojo? La de hacer el primer curso en la Universidad a distancia podría estar bien, quitando el hecho de que tendría que estudiar por mi sola, sin ningún profesor que me dosifique las lecciones; y yo soy un desastre, hasta con profesor. Vale, puedo hacer otra carrera, pero me conozco y sé que me voy a deprimir y mandaré todo a la mierda. Lo único que se me da bien es el inglés y puede que en esa nueva carrera no haya tanto inglés como me gustaría.
Por otro lado puedo irme de este país. Si me voy a otro sitio sería a Londres, y por lo tanto, solo tengo una opción, irme de au pair. Es decir, no estudiaría, aunque tengo una idea sobre esto, y me pasaría el día cuidando a niños en alguna familia inglesa. Sé que no soy buena con los niños, me desesperan en cuanto comienzan a llorar o a pelearse con otro niño por sus juguetes, pero la verdad es que no lo he intentado nunca. Pueden ser un problema, también lo sé, y estoy al tanto de ello. Aunque no me atrae mucho la idea, podría mejorar mi inglés hablado, y así hacer el examen del First con menos nerviosismo, porque el examen en sí no me da miedo, lo que me da miedo es la parte hablada y la parte de escuchar a una persona hablando el idioma.
No sé qué hacer, no sé qué elegir. Estoy atascada y necesito respuestas. Las necesito ya porque en seguida empieza el curso y yo todavía no sé qué hacer.
Me gustaría irme a otro país, porque sé que tarde o temprano lo haré, pero me gustaría que fuese para siempre, y puede que no aguante ni hasta el verano del año que viene, como para irme para siempre.
El tiempo se acaba, lo sé, pero necesito pensármelo varias veces más para poder elegir la opción correcta.
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viernes, 10 de agosto de 2012
Libre albedrío.
Piensa en el millón de actos totalmente aleatorios que llevaron a que tus padres nacieran, se conocieran, se enamoraran y te tuvieran. Piensa en el millón de decisiones que tomas, y como cada una de ellas te acerca cada vez más a tu destino. ¿Sabes por qué es así?
Porque nada es aleatorio. El azar no existe. Sólo hay un plan que va reproduciéndose, a la perfección. El libre albedrío es una ilusión.
Porque nada es aleatorio. El azar no existe. Sólo hay un plan que va reproduciéndose, a la perfección. El libre albedrío es una ilusión.
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miércoles, 18 de julio de 2012
#100thingsaboutme
1. Últimamente no hago más que ver anime y leer manga, no sé qué coño me está pasando exactamente.
2. He pasado de escribir historias fantásticas a dibujarlas. ¿Es eso un problema?
3. Harry Potter siempre ha sido mi pasión, y creo que seguirá siendo para siempre.
4. Me emocioné demasiado cuando el Sombrero Seleccionador me puso en Gryffindor en Pottermore. Sí, tengo una vida muy triste.
5. Si este sábado no consigo un anillo de Naruto y un colgante de Bleach en el Expotaku se convertirá en mi pesadilla para siempre.
6. Creo que Canción de hielo y fuego se va a convertir en mi Saga de libros favorita (Lo siento por Harry Potter).
7. Odio el calor y me encanta el frío. Vamos, que quiero que llegue el invierno de una maldita vez.
8. Me encantaría que España fuese como Invernalia. Es decir, que nieve en verano.
9. El inglés es mi pasión.
10. Quiero aprender a hablar japonés. Escribir ya me parece un poco más difícil.
11. Llevo escribiendo historias desde que me alcanza la memoria, pero nunca he terminado una historia realmente buena.
12. Las únicas historias escritas que he acabado son los Fanfics de Green Day y Simple Plan.
13. Antes adoraba casi SÓLO el Heavy Metal como música, ahora estoy abierta a otro tipo de música, menos rap y hip-hop gracias, con Linkin' Park y Eminem tengo suficiente.
14. Odio el Reggeaton... Ni siquiera sé si lo escribo bien o no.
15. <-- de Julio de 2011 estará siempre en mi memoria.
16. Me gusta comer manzanas rojas, aunque últimamente como menos. Cuando lo hago me siento como Ryuk.
17. Los sabores dulces también son mi perdición, adoro las cosas con azúcar.
18. Robert Downey Jr. es mi actor favorito, aunque no puedo decir que haya visto todas sus películas. Algún día lo conseguiré.
19. <-- Este año los cumplo. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. *Broma*
20. No me gusta la gente que se pasa el tiempo bebiendo, ni la que se lo pasa metiéndose con los demás.
21. No soporto el sonido de la pluma contra el papel, por eso mis dibujos los paso a rotring.
22. Odio las seguidoras sin cabeza de cosas como Crepúsculo, Justin Bieber...
23. Creo que nadie, jamás, creará un personaje de manga tan maravilloso como mi L.
24. Estoy de acuerdo con la mayoría de las cosas que dice Emma Watson sobre el atractivo y la palabra "sexy".
25. Este año, si la Diosa quiere, iré a la Universidad a estudiar Inglés.
26. Algún día escribiré un libro y conseguiré que alguien me lo publique.
27. Mi habitación siempre está desordenada, pero encuentro las cosas a la primera, porque sé donde están en todo el desorden.
28. El pescado es mi comida menos favorita, aunque si hay que comerlo se come. No problem.
29. El tuenti cada día me aburre más y más.
30. Odio a la mayoría de las personas de mi edad, de mi ciudad y de mi pueblo.
31. No creo en Dios, pero sí en la vida después de la muerte.
32. Cada vez estoy más segura que después de morir hay otro mundo donde se nace de nuevo y acabas muriendo y volviendo al mundo real siendo otra persona.
33. El nueve era mi número de la suerte, ahora no lo recuerdo.
34. Tengo casi todos los CDs de Green Day a falta de unos pocos, pero conseguiré hacerme con todos.
35. Mis personajes manga favoritos son: Zoro y Luffy de One Piece, Renji y Ulquiorra de Bleach, Kakashi e Itachi de Naruto, L y Ryuk de Death Note, y Gray de Fairy Tail.
36. El negro siempre ha sido mi color, y también de vestir.
37. Cuando era pequeña odiaba el color verde, ahora podemos decir que me gusta.
38. Cada miércoles me desespero cuando tardan en subir un capítulo de manga.
39. Solía gustarme ver Doraemon, ahora simplemente me dan ganas de vomitar.
40. El primer personaje manga que me gustó fue Trunks de Dragon Ball, y de libro Harry Potter.
41. Antes de ver El Señor de los Anillos solía decir que lo odiaba porque hacía competencia a Harry Potter, cuando vi la segunda película me di cuenta de que lo adoraba al igual que a Harry.
42. Me encantaría vivir en Londres durante un tiempo.
43. Antes de cumplir los cuarenta visitaré Tokyo.
44. Tengo tanta hambre que voy a comer antes de seguir con esto. Lo siento.
45. Acabo de terminar de comer a las 14:41. Mira qué hora más bonita.
46. Ahora me comeré un helado y veré One Piece. Al final seguiré escribiendo. Ya vamos casi por la mitad.
47. En mis personajes favoritos de manga se me olvidó Ichimaru Gin de Bleach.
48. No recuerdo cuántas veces me he puesto enferma últimamente, pero estoy segura de que fueron muchas.
49. Últimamente he perdido esa extraña afición que tenía con las series de asesinatos. Ahora sólo veo Castle.
50. Pensaba que iba a estar contenta por llegar a la mitad de esto pero en realidad me da igual.
51. El único grupo de música que escucho de mi país es Marea.
52. Creo que España sigue estancada en el siglo XVII. ¿Qué es eso de seguir teniendo rey?
53. De estar tanto rato en el ordenador siempre acaba doliéndome la cabeza por la noche.
54. Aún sigo esperando, después de casi diecinueve años, a que mi hermano me trate con el respeto que me merezco.
55. El único hombre trajeado que me parece simpático es Barney Stinson, el resto me parecen unos gilipollas y creídos.
56. Me parece de gilipollas decir la frase: "Yoh noh quieroh aguah yoh quieroh bebidah". ¿Qué coño es el agua entonces, una comida?
57. Prefiero mil veces gastarme el dinero en música, libros y tomos manga a pasarme el día comprando ropa que solamente me pondré un día o tal vez dos.
58. Las discotecas me parecen una auténtica pérdida, tanto de dinero como de tiempo. El cine, en cambio, me resulta fascinante.
59. Las únicas películas de Ewan McGregor que he visto enteras son "Big Fish" y "Trainspotting".
60. Creo que he visto demasiadas películas en las que sale Gary Oldman.
61. La manera de dibujar de Tim Burton me fascina, y no sé por qué.
62. Los dibujantes que más me ayudan a inspirarme son Takeshi Obata, Tite Kubo y Masashi Kishimoto (Death Note, Bleach y Naruto).
63. Las películas de superhéroes de Marvel son de lo mejorcito para ver en el cine.
64. Siempre he tenido la risa muy tonta, a cualquier chorrada que me digas me reiré a carcajada limpia.
65. Odio a la gente que se cree Guay y Guapa, pero no se da cuenta de que todo eso es temporal.
66. Casi nunca me acordaba de los sueños que había tenido por la noche pero últimamente los recuerdo todos.
67. Cuando me muera no quiero que se celebre ningún funeral aburrido y sentimental, quiero que se gasten mi dinero en irse de viaje y se pasen por Huntington Beach y tiren mis cenizas al mar.
68. Lo de arriba si es en Finlandia tampoco me importaría mucho.
69. Mi antigua yo haría un chiste fácil, pero ahora mismo soy una nueva yo.
70. Tengo casi más amigos fuera de donde vivo que en mi misma ciudad.
71. Tacho los días que pasan en el calendario desde hace cuatro años, más o menos.
72. Cuando era pequeña el dinero no me duraba ni medio telediario ahora me dura más que el tiempo en la uno.
73. Cuando llevo mucho tiempo escribiendo en el ordenador mis dedos suelen escribir lo que les da la gana.
74. Ayer tenía unas mascotas de Naruto andando por mi pantalla del ordenador, hoy no sé dónde cojones se han metido.
75. Mi ordenador comienza a hacer ruidos extraños.
76. Cada día me preocupo menos de mi apariencia exterior, voy como me da la gana sin importar lo que la gente diga a mis espaldas.
77. Odio que mi padre diga que en esta casa no hay favoritismos, cuando llevo cuatro años diciéndole que me ponga la televisión en mi habitación y mi hermano no se lo dijo ni tres veces y se la puso.
78. Sigo arrepintiéndome día a día por no coger a mi guitarra y ponerme a tocar todo el rato.
79. Me desespero cuando me doy cuenta de las cosas media vida después de que hayan ocurrido.
80. Suelo discutir con mi madre por la ropa poco femenina que me pongo.
81. Sigo creyendo que es mejor Cuanto menos, más. Cuanto menos enseñe, más imaginará la gente.
82. No pienso cambiar mi forma de ser porque a cuatro personas no les guste.
83. El final de House me ha causado un trauma, yo quiero MÁAAAAAAAAAAAAAS.
84. Desde que he leído Juego de Tronos no me importa demasiado parecerme a mi padre por fuera.
85. Me ha costado unos diez años aprenderme el nombre del actor que dio vida a Boromir (ESDLA). Ahora sé que se llama Sean Bean.
86. Suelo confundirme muy a menudo.
87. Espero con ansias comprarme el nuevo libro de J.K. Rowling y los dicos Uno, Dos y Tré de Green Day.
88. A los miembros de GreenDay los llamo "mis viejitos".
89. Y a los de AvengedSevenfold "mis jovenzuelos".
90. Solamente quedan diez cosas que poner aquí, y luego no sé qué haré.
91. Creo que por ahora la vida no me ha tratado tan bien como me merezco pero sé que algún día conseguiré todo lo que me proponga.
92. Nunca me van a operar de nada, nunca tendré una enfermedad demasiado dura.
93. Voy a dejar solamente mis peluches de Pokémon, Asno de Shrek, los que me compre de dibujos manga y mi tigre Seb.
94. Algún día me haré un tatuaje que ponga: Fiction. En recuerdo de The Rev.
95. Todos los años en verano me habían picado mosquitos menos en este.
96. Nunca me ha picado una abeja.
97. Hago colección de chapas por si a alguien le interesa, aunque no lo creo.
98. Creo que mis manos son demasiado grandes.
99. Me he enganchado a la serie Reborn.
100. Ahora me iré a seguir leyendo Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos). Lo recomiendo a quien quiera leer algo fantástico y a la vez maduro.
Bueeeeeeeeeno... Creo que esta entrada me ha costado lo mío. Aunque nadie leerá, estoy segura. Tal vez lo suba algún día a twitter que es donde debe estar.
Así que nada... Me iré a ver si han subido los nuevos capítulos manga y si no a leer como he dicho arriba... Os cuidáis...
2. He pasado de escribir historias fantásticas a dibujarlas. ¿Es eso un problema?
3. Harry Potter siempre ha sido mi pasión, y creo que seguirá siendo para siempre.
4. Me emocioné demasiado cuando el Sombrero Seleccionador me puso en Gryffindor en Pottermore. Sí, tengo una vida muy triste.
5. Si este sábado no consigo un anillo de Naruto y un colgante de Bleach en el Expotaku se convertirá en mi pesadilla para siempre.
6. Creo que Canción de hielo y fuego se va a convertir en mi Saga de libros favorita (Lo siento por Harry Potter).
7. Odio el calor y me encanta el frío. Vamos, que quiero que llegue el invierno de una maldita vez.
8. Me encantaría que España fuese como Invernalia. Es decir, que nieve en verano.
9. El inglés es mi pasión.
10. Quiero aprender a hablar japonés. Escribir ya me parece un poco más difícil.
11. Llevo escribiendo historias desde que me alcanza la memoria, pero nunca he terminado una historia realmente buena.
12. Las únicas historias escritas que he acabado son los Fanfics de Green Day y Simple Plan.
13. Antes adoraba casi SÓLO el Heavy Metal como música, ahora estoy abierta a otro tipo de música, menos rap y hip-hop gracias, con Linkin' Park y Eminem tengo suficiente.
14. Odio el Reggeaton... Ni siquiera sé si lo escribo bien o no.
15. <-- de Julio de 2011 estará siempre en mi memoria.
16. Me gusta comer manzanas rojas, aunque últimamente como menos. Cuando lo hago me siento como Ryuk.
17. Los sabores dulces también son mi perdición, adoro las cosas con azúcar.
18. Robert Downey Jr. es mi actor favorito, aunque no puedo decir que haya visto todas sus películas. Algún día lo conseguiré.
19. <-- Este año los cumplo. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. *Broma*
20. No me gusta la gente que se pasa el tiempo bebiendo, ni la que se lo pasa metiéndose con los demás.
21. No soporto el sonido de la pluma contra el papel, por eso mis dibujos los paso a rotring.
22. Odio las seguidoras sin cabeza de cosas como Crepúsculo, Justin Bieber...
23. Creo que nadie, jamás, creará un personaje de manga tan maravilloso como mi L.
24. Estoy de acuerdo con la mayoría de las cosas que dice Emma Watson sobre el atractivo y la palabra "sexy".
25. Este año, si la Diosa quiere, iré a la Universidad a estudiar Inglés.
26. Algún día escribiré un libro y conseguiré que alguien me lo publique.
27. Mi habitación siempre está desordenada, pero encuentro las cosas a la primera, porque sé donde están en todo el desorden.
28. El pescado es mi comida menos favorita, aunque si hay que comerlo se come. No problem.
29. El tuenti cada día me aburre más y más.
30. Odio a la mayoría de las personas de mi edad, de mi ciudad y de mi pueblo.
31. No creo en Dios, pero sí en la vida después de la muerte.
32. Cada vez estoy más segura que después de morir hay otro mundo donde se nace de nuevo y acabas muriendo y volviendo al mundo real siendo otra persona.
33. El nueve era mi número de la suerte, ahora no lo recuerdo.
34. Tengo casi todos los CDs de Green Day a falta de unos pocos, pero conseguiré hacerme con todos.
35. Mis personajes manga favoritos son: Zoro y Luffy de One Piece, Renji y Ulquiorra de Bleach, Kakashi e Itachi de Naruto, L y Ryuk de Death Note, y Gray de Fairy Tail.
36. El negro siempre ha sido mi color, y también de vestir.
37. Cuando era pequeña odiaba el color verde, ahora podemos decir que me gusta.
38. Cada miércoles me desespero cuando tardan en subir un capítulo de manga.
39. Solía gustarme ver Doraemon, ahora simplemente me dan ganas de vomitar.
40. El primer personaje manga que me gustó fue Trunks de Dragon Ball, y de libro Harry Potter.
41. Antes de ver El Señor de los Anillos solía decir que lo odiaba porque hacía competencia a Harry Potter, cuando vi la segunda película me di cuenta de que lo adoraba al igual que a Harry.
42. Me encantaría vivir en Londres durante un tiempo.
43. Antes de cumplir los cuarenta visitaré Tokyo.
44. Tengo tanta hambre que voy a comer antes de seguir con esto. Lo siento.
45. Acabo de terminar de comer a las 14:41. Mira qué hora más bonita.
46. Ahora me comeré un helado y veré One Piece. Al final seguiré escribiendo. Ya vamos casi por la mitad.
47. En mis personajes favoritos de manga se me olvidó Ichimaru Gin de Bleach.
48. No recuerdo cuántas veces me he puesto enferma últimamente, pero estoy segura de que fueron muchas.
49. Últimamente he perdido esa extraña afición que tenía con las series de asesinatos. Ahora sólo veo Castle.
50. Pensaba que iba a estar contenta por llegar a la mitad de esto pero en realidad me da igual.
51. El único grupo de música que escucho de mi país es Marea.
52. Creo que España sigue estancada en el siglo XVII. ¿Qué es eso de seguir teniendo rey?
53. De estar tanto rato en el ordenador siempre acaba doliéndome la cabeza por la noche.
54. Aún sigo esperando, después de casi diecinueve años, a que mi hermano me trate con el respeto que me merezco.
55. El único hombre trajeado que me parece simpático es Barney Stinson, el resto me parecen unos gilipollas y creídos.
56. Me parece de gilipollas decir la frase: "Yoh noh quieroh aguah yoh quieroh bebidah". ¿Qué coño es el agua entonces, una comida?
57. Prefiero mil veces gastarme el dinero en música, libros y tomos manga a pasarme el día comprando ropa que solamente me pondré un día o tal vez dos.
58. Las discotecas me parecen una auténtica pérdida, tanto de dinero como de tiempo. El cine, en cambio, me resulta fascinante.
59. Las únicas películas de Ewan McGregor que he visto enteras son "Big Fish" y "Trainspotting".
60. Creo que he visto demasiadas películas en las que sale Gary Oldman.
61. La manera de dibujar de Tim Burton me fascina, y no sé por qué.
62. Los dibujantes que más me ayudan a inspirarme son Takeshi Obata, Tite Kubo y Masashi Kishimoto (Death Note, Bleach y Naruto).
63. Las películas de superhéroes de Marvel son de lo mejorcito para ver en el cine.
64. Siempre he tenido la risa muy tonta, a cualquier chorrada que me digas me reiré a carcajada limpia.
65. Odio a la gente que se cree Guay y Guapa, pero no se da cuenta de que todo eso es temporal.
66. Casi nunca me acordaba de los sueños que había tenido por la noche pero últimamente los recuerdo todos.
67. Cuando me muera no quiero que se celebre ningún funeral aburrido y sentimental, quiero que se gasten mi dinero en irse de viaje y se pasen por Huntington Beach y tiren mis cenizas al mar.
68. Lo de arriba si es en Finlandia tampoco me importaría mucho.
69. Mi antigua yo haría un chiste fácil, pero ahora mismo soy una nueva yo.
70. Tengo casi más amigos fuera de donde vivo que en mi misma ciudad.
71. Tacho los días que pasan en el calendario desde hace cuatro años, más o menos.
72. Cuando era pequeña el dinero no me duraba ni medio telediario ahora me dura más que el tiempo en la uno.
73. Cuando llevo mucho tiempo escribiendo en el ordenador mis dedos suelen escribir lo que les da la gana.
74. Ayer tenía unas mascotas de Naruto andando por mi pantalla del ordenador, hoy no sé dónde cojones se han metido.
75. Mi ordenador comienza a hacer ruidos extraños.
76. Cada día me preocupo menos de mi apariencia exterior, voy como me da la gana sin importar lo que la gente diga a mis espaldas.
77. Odio que mi padre diga que en esta casa no hay favoritismos, cuando llevo cuatro años diciéndole que me ponga la televisión en mi habitación y mi hermano no se lo dijo ni tres veces y se la puso.
78. Sigo arrepintiéndome día a día por no coger a mi guitarra y ponerme a tocar todo el rato.
79. Me desespero cuando me doy cuenta de las cosas media vida después de que hayan ocurrido.
80. Suelo discutir con mi madre por la ropa poco femenina que me pongo.
81. Sigo creyendo que es mejor Cuanto menos, más. Cuanto menos enseñe, más imaginará la gente.
82. No pienso cambiar mi forma de ser porque a cuatro personas no les guste.
83. El final de House me ha causado un trauma, yo quiero MÁAAAAAAAAAAAAAS.
84. Desde que he leído Juego de Tronos no me importa demasiado parecerme a mi padre por fuera.
85. Me ha costado unos diez años aprenderme el nombre del actor que dio vida a Boromir (ESDLA). Ahora sé que se llama Sean Bean.
86. Suelo confundirme muy a menudo.
87. Espero con ansias comprarme el nuevo libro de J.K. Rowling y los dicos Uno, Dos y Tré de Green Day.
88. A los miembros de GreenDay los llamo "mis viejitos".
89. Y a los de AvengedSevenfold "mis jovenzuelos".
90. Solamente quedan diez cosas que poner aquí, y luego no sé qué haré.
91. Creo que por ahora la vida no me ha tratado tan bien como me merezco pero sé que algún día conseguiré todo lo que me proponga.
92. Nunca me van a operar de nada, nunca tendré una enfermedad demasiado dura.
93. Voy a dejar solamente mis peluches de Pokémon, Asno de Shrek, los que me compre de dibujos manga y mi tigre Seb.
94. Algún día me haré un tatuaje que ponga: Fiction. En recuerdo de The Rev.
95. Todos los años en verano me habían picado mosquitos menos en este.
96. Nunca me ha picado una abeja.
97. Hago colección de chapas por si a alguien le interesa, aunque no lo creo.
98. Creo que mis manos son demasiado grandes.
99. Me he enganchado a la serie Reborn.
100. Ahora me iré a seguir leyendo Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos). Lo recomiendo a quien quiera leer algo fantástico y a la vez maduro.
Bueeeeeeeeeno... Creo que esta entrada me ha costado lo mío. Aunque nadie leerá, estoy segura. Tal vez lo suba algún día a twitter que es donde debe estar.
Así que nada... Me iré a ver si han subido los nuevos capítulos manga y si no a leer como he dicho arriba... Os cuidáis...
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domingo, 27 de mayo de 2012
I could kill myself...
Deja de ser un idiota. ¿Cuántos cambios patéticos tengo que aguantar? El plan no importaba. Tu plan de reemplazar ese plan no importaba. Después de que muera un amigo, lloras por un tiempo, y luego vuelves a hacer lo que amas.
¿Qué hay de Dios? ¿Ni siquiera en algún hueco profundo de algún lugar remoto de algún oscuro rincón de tu mente? Tienes que tener algo a lo que aferrarte. ¿Puedes terminar con tu vida basándote en algo que no crees? ¿Qué hay del amor? Sé que crees en el amor. Levántate. No tienes que morir aquí.
No como un castigo. Como una recompensa. Pienso... que has sufrido bastante. Has dado suficiente. Pienso que necesitas una oportunidad de rendirte. Aceptaste la decisión, de que poner punto final al dolor era mejor que el dolor. ¿Por qué no te puedes dar a ti mismo ese regalo?
Tengo una oportunidad de evitar esto. Esto era diferente... Puedo cambiar.
Creo que esto lo dice todo. Son frases que el subconsciente de House le ha dicho cuando estaba a punto de morir abrasado, y sin poder evitarlo me ha recordado a mi... Podría sonar a locura, pero este capítulo de House, pena que sea el último, me ha llegado más que los demás, y puede ser porque me recuerda a mi por lo que he acabado admitiendo que me ha ayudado a ver la vida con positivo.
Mi madre siempre me ha preguntado qué es lo que me gusta de la serie. Dice que a ella le causa tristeza y la hace sentirse agobiada. Y nunca he podido darle una respuesta que me guste de verdad.
Podría decirse que me gusta House porque en cierto modo me siento identificada con él, en bastantes cosas, aunque no en todas... Y este capítulo me ha recordado a uno de mis peores momentos, y me ha ayudado a darme cuenta de que hice la decisión correcta, así como House la hizo en su peor momento... Ha tomado la decisión de seguir con su vida...
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miércoles, 14 de marzo de 2012
Inner world.
Sueños que no hacen más que repetirse. Todos empiezan del mismo modo... Un halo de luz cae en una superficie invisible formando ondulaciones en ella y luego sigue cayendo... Cae hasta rodearse de oscuridad, y después... Mundo oscuro lleno de un líquido acuoso, ¿es ese mi mundo interior?
Si lo es, no parece el mismo de siempre. Parece también estar de acuerdo con esto.
"¿Cómo ha podido cambiar de la noche a la mañana?" pregunto en voz alta no esperando una respuesta.
Entonces, una risa lejana inunda el lugar, haciendo que el líquido se remueva como impulsado por una corriente invisible de aire. ¿Ha sonado en realidad, o solamente en mi cabeza? Es la siguiente pregunta que me hago, pero esta vez interiormente.
De repente, algo parece moverse a mi lado pero, no hay nada. Sí, de nuevo esa risa extraña que no me produce ninguna sensación.
Sin poder evitarlo y apenas notándolo aparece. Esta enfrente de mí, pero no dice nada, solo sonríe. Nos observamos detenidamente, sin movernos, la he reconocido. No solamente porque es idéntica a mí, es por algo más que, en ese momento, se me escapa.
Todo parece un mal sueño. ¿Quién no se asustaría si alguien, idéntico a ti, pero que no eres tú, se te aparece en sueños? Yo no lo hago. No porque no quiera, simplemente porque no me da el tiempo de reaccionar.
Pestañea, ¿o he sido yo? Sonríe, ¿o he vuelto a hacerlo solo yo? No sé quién es quién. Ella tampoco sabe la respuesta. ¿Fui yo la original, o fue ella? No contesta.
Confusión.
Algo tapona mi mente y me hace removerme inquieta.
Consigo desviar mi atención de ella y observo a mi alrededor. Mi mundo interior parece aclararse, pero sigue sin ser el mismo de siempre. El líquido está por todas partes, es agua, no hay duda. No noto nada, es como si todo estuviese muerto, como si hubiera decidido desaparecer para siempre. No hay, absolutamente, nada a mi alrededor, nada pero agua. Eso es todo...
Busco en mi memoria, en las otras veces que he estado allí, pero ¿qué? De nuevo nada, una nada que me atrapa y consigue hacerme desesperar...
"Un día, conseguirás recordarlo" no he sido yo la que ha hablado en esta ocasión, aunque parece haber sido todo lo contrario.
"¿Qué quieres decir?" No hay respuesta, se ha ido, se marcha dejándome sola y más confusa que nunca.
Un halo de luz sube hacia una superficie invisible formando ondulaciones en ella y luego sigue subiendo... Sube hasta rodearse de oscuridad, y después... Cuarto oscuro, es mi habitación.
Miro el reloj, son las dos de la madrugada... Doy media vuelta e intento descansar sin volver a soñar nada más.
Si lo es, no parece el mismo de siempre. Parece también estar de acuerdo con esto.
"¿Cómo ha podido cambiar de la noche a la mañana?" pregunto en voz alta no esperando una respuesta.
Entonces, una risa lejana inunda el lugar, haciendo que el líquido se remueva como impulsado por una corriente invisible de aire. ¿Ha sonado en realidad, o solamente en mi cabeza? Es la siguiente pregunta que me hago, pero esta vez interiormente.
De repente, algo parece moverse a mi lado pero, no hay nada. Sí, de nuevo esa risa extraña que no me produce ninguna sensación.
Sin poder evitarlo y apenas notándolo aparece. Esta enfrente de mí, pero no dice nada, solo sonríe. Nos observamos detenidamente, sin movernos, la he reconocido. No solamente porque es idéntica a mí, es por algo más que, en ese momento, se me escapa.
Todo parece un mal sueño. ¿Quién no se asustaría si alguien, idéntico a ti, pero que no eres tú, se te aparece en sueños? Yo no lo hago. No porque no quiera, simplemente porque no me da el tiempo de reaccionar.
Pestañea, ¿o he sido yo? Sonríe, ¿o he vuelto a hacerlo solo yo? No sé quién es quién. Ella tampoco sabe la respuesta. ¿Fui yo la original, o fue ella? No contesta.
Confusión.
Algo tapona mi mente y me hace removerme inquieta.
Consigo desviar mi atención de ella y observo a mi alrededor. Mi mundo interior parece aclararse, pero sigue sin ser el mismo de siempre. El líquido está por todas partes, es agua, no hay duda. No noto nada, es como si todo estuviese muerto, como si hubiera decidido desaparecer para siempre. No hay, absolutamente, nada a mi alrededor, nada pero agua. Eso es todo...
Busco en mi memoria, en las otras veces que he estado allí, pero ¿qué? De nuevo nada, una nada que me atrapa y consigue hacerme desesperar...
"Un día, conseguirás recordarlo" no he sido yo la que ha hablado en esta ocasión, aunque parece haber sido todo lo contrario.
"¿Qué quieres decir?" No hay respuesta, se ha ido, se marcha dejándome sola y más confusa que nunca.
Un halo de luz sube hacia una superficie invisible formando ondulaciones en ella y luego sigue subiendo... Sube hasta rodearse de oscuridad, y después... Cuarto oscuro, es mi habitación.
Miro el reloj, son las dos de la madrugada... Doy media vuelta e intento descansar sin volver a soñar nada más.
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jueves, 1 de marzo de 2012
Judith.
Es una parte de mí que se despierta cuando parece estar cansada de siempre lo mismo, de estar atascada en la misma rutina, cansada de verme odiar al mundo, y sobre todo harta de mi debilidad. Cuando ella predomina estoy completamente consciente de lo que hago, de lo que veo, y de lo que ven los demás. Podría decirse que dividí mi alma en dos partes, la fuerte y la débil, y por supuesto que Ella es la fuerte.
Toma el control de mi cuerpo, de mis decisiones, de mi actitud, el control de mi mente y me hace perder mi autonomía. A veces consigue que mis pensamientos se confundan, toma el control de la situación y siempre cuando parece que todo se va a ir al carajo.
Estoy segura de que nació conmigo, de que estuvo ahí todo el tiempo, esperando a que yo la despertase, esperando a que mi mundo cayera en picado. Tal vez fue aquella noche casi olvidada en el tiempo, aquella noche que decidí que no merecía la pena seguir con esto a lo que yo llamaba vida, estoy segura de que fue en eso momento, pero no me quise dar cuenta. Por primera vez tomó el control de mi cuerpo, de mis decisiones, e hizo que se me borrara de la cabeza esa estúpida idea. Aún me sigue salvando de la autodestrucción, necesito que esté ahí, porque el día en el que desaparezca no volveré a ser yo misma.
Sí, todo apunta a que es una imagen que me he creado de mí misma, que en realidad Ella no existe, que en realidad es un producto de mi imaginación. Sé que mi poder imaginativo es superior al de otras personas, y sí, puede que crea demasiados mundos paralelos y demasiados personajes distintos, pero ella siempre estuvo ahí. Sí, estoy loca, eso es lo que la mayoría de las personas pensarán al leer esto, mas no me importa.
Estoy segura de que seguiré dejando que me posea por completo, puede que algún día lo consiga del todo, pero estoy totalmente convencida de que ese día será especial, será el día en el que, sin poder evitarlo, me de cuenta de que he crecido.
En estos momentos me estoy recordando a un Vizard, una idea muy disparatada. Pero en cierto modo, muy real.
¿Me estaré volviendo loca? Creo que no.
Solo sé, que sin Ella no puedo vivir, ni Ella puede vivir sin mí.
Toma el control de mi cuerpo, de mis decisiones, de mi actitud, el control de mi mente y me hace perder mi autonomía. A veces consigue que mis pensamientos se confundan, toma el control de la situación y siempre cuando parece que todo se va a ir al carajo.
Estoy segura de que nació conmigo, de que estuvo ahí todo el tiempo, esperando a que yo la despertase, esperando a que mi mundo cayera en picado. Tal vez fue aquella noche casi olvidada en el tiempo, aquella noche que decidí que no merecía la pena seguir con esto a lo que yo llamaba vida, estoy segura de que fue en eso momento, pero no me quise dar cuenta. Por primera vez tomó el control de mi cuerpo, de mis decisiones, e hizo que se me borrara de la cabeza esa estúpida idea. Aún me sigue salvando de la autodestrucción, necesito que esté ahí, porque el día en el que desaparezca no volveré a ser yo misma.
Sí, todo apunta a que es una imagen que me he creado de mí misma, que en realidad Ella no existe, que en realidad es un producto de mi imaginación. Sé que mi poder imaginativo es superior al de otras personas, y sí, puede que crea demasiados mundos paralelos y demasiados personajes distintos, pero ella siempre estuvo ahí. Sí, estoy loca, eso es lo que la mayoría de las personas pensarán al leer esto, mas no me importa.
Estoy segura de que seguiré dejando que me posea por completo, puede que algún día lo consiga del todo, pero estoy totalmente convencida de que ese día será especial, será el día en el que, sin poder evitarlo, me de cuenta de que he crecido.
En estos momentos me estoy recordando a un Vizard, una idea muy disparatada. Pero en cierto modo, muy real.
¿Me estaré volviendo loca? Creo que no.
Solo sé, que sin Ella no puedo vivir, ni Ella puede vivir sin mí.
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sábado, 31 de diciembre de 2011
"Resumen" 2011.
Paso de comentar lo mierda que ha sido el año, escribir todas las desilusiones que he recibido, y contar mis penas más detalladas de lo que ya las suelo contar aquí.
Me gustaría poder escribir todo bonito y maravilloso, como si hubiera vivido un cuento de hadas, pero la verdad es que no debo mentir. Ha habido momentos buenos, malos y regulares. Hay más malos y regulares que buenos pero eso ya es como una especie de tradición.
Diría algo bueno, algo malo y algo regular de cada mes, pero para seros sincera no los recuerdo todos.
Escribiré las cosas que me han pasado sin seguir un orden en especial, las escribiré a medida que me vaya acordando de ellas.
Desgraciadamente este año he perdido alguna que otra persona importante en mi vida, así como se han cumplido dos años desde que James Owen Sullivan, The Rev para todo el mundo, nos dejó y se fue a un lugar mejor, si es que existe tal lugar. También se murió mi querido Mark, a quien recordaré por siempre, y a quien querré hasta la eternidad. Espero que allá donde estés seas más feliz de lo que has sido en vida y que te acuerdes de mí como yo me acuerdo de ti. Hubo una pérdida de alguien que no conocía mucho, por no decir apenas, pero que ha sido una mala noticia de todos modos, y esas era Vale, con la que solo hablé una vez en la GDH, o al menos una que yo recuerde...
El verano no fue tan mal después de todo, a pesar de que no pude ir a ver a Avenged Sevenfold en concierto en Madrid, ni tampoco pude ir con mis padres a Londres por culpa de los altercados que hubo en parte de la ciudad la semana antes de que me fuese, pero al menos pude ir a Madrid a visitar a Mara y pude montarme en el metro en el que me hicieron una super-mega genial entrevista en inglés. Fui a Asturias con mis amigas de vacaciones a visitar a otra amiga a Gijón. Me invitar al Drumming Festival en La Rioja, donde descubrí al genialoso Adler de Lamb of God. Vamos, que casi ni he pisado mi casa este verano.
También en verano se acabó mi infancia, ya que no van a salir más películas de Harry Potter, ni libros tampoco, simplemente porque ya no hay más. Siempre me quedará Pottermore, para ser sincera. También me quedarán los libros y películas que tengo en casa para revivir de nuevo todo ese mundo fantástico del mago más famoso de todos los tiempos, sin contar con Merlín y Gandalf.
Acabé Bachillerato, aunque me costó lo mío, aprobé la prueba de la Universidad para mi gran sorpresa, y me cogieron en tres sitios para hacer fotografía. Al final me quedé con la Escuela de Arte de Pamplona. Allí he conocido a varias personas geniales y he hecho nuevos amigos, por así decirlo. Aunque solo les conozco desde hace un mes y medio. No sé si ya les puedo llamar amigos.
Este año ha sido uno de los más marchosos de todos, porque he cogido una especie de adicción mala a salir por la noche hasta las tantas de la mañana. Más de una noche me ha amanecido. Una de esas noches desayunamos sin haber dormido nada. El día de mi cumpleaños, también ha sido el año en el que cumplí la mayoría de edad, volvimos en el primer autobús de la mañana. Y un día en verano que nos fuimos a un pueblo cerca de la ciudad ayudamos a un chico que estaba tirado en la calle, solo y más borracho que una cuba (vaya nochecita aquella... Y lo que me pude reír).
Hace tres días fui a Madrid de nuevo a ver a otra amiga, esta vez tocó a Leyre. Fui en autobús, yo sola, todo un logro. Nos encontramos en el metro donde vi a dos personas de mi anterior instituto en la puerta del metro (impresionante). Dimos varias vueltas por la ciudad, me enseñó varios sitios que no había visto en mi vida o que no recordaba, comimos en un sitio llamado Rodilla, dimos más vueltas, comí Yorgurtlado (yogur, nueces, fruta, nueces, yogur y chocolate), y volvimos al metro y del metro al autobús. El viaje de vuelta fue más largo que el de ida, no sé si mi dolor de piernas tuvo algo que ver en ello, y llegué a las doce y cuarto a Logroño.
Y a ver cómo va la última noche del año 2011 y la primera del 2012.
Esperemos que el año que viene no se acabe el mundo, porque aún debo hacer un montón de cosas y además debo morir en un concierto de Metallica, por el 2017. Lo último es broma.
Feliz fin de año y año nuevo.
P.D. Espero que vuestro 2011 haya sido de lejos mucho mejor que el mío.
Me gustaría poder escribir todo bonito y maravilloso, como si hubiera vivido un cuento de hadas, pero la verdad es que no debo mentir. Ha habido momentos buenos, malos y regulares. Hay más malos y regulares que buenos pero eso ya es como una especie de tradición.
Diría algo bueno, algo malo y algo regular de cada mes, pero para seros sincera no los recuerdo todos.
Escribiré las cosas que me han pasado sin seguir un orden en especial, las escribiré a medida que me vaya acordando de ellas.
Desgraciadamente este año he perdido alguna que otra persona importante en mi vida, así como se han cumplido dos años desde que James Owen Sullivan, The Rev para todo el mundo, nos dejó y se fue a un lugar mejor, si es que existe tal lugar. También se murió mi querido Mark, a quien recordaré por siempre, y a quien querré hasta la eternidad. Espero que allá donde estés seas más feliz de lo que has sido en vida y que te acuerdes de mí como yo me acuerdo de ti. Hubo una pérdida de alguien que no conocía mucho, por no decir apenas, pero que ha sido una mala noticia de todos modos, y esas era Vale, con la que solo hablé una vez en la GDH, o al menos una que yo recuerde...
El verano no fue tan mal después de todo, a pesar de que no pude ir a ver a Avenged Sevenfold en concierto en Madrid, ni tampoco pude ir con mis padres a Londres por culpa de los altercados que hubo en parte de la ciudad la semana antes de que me fuese, pero al menos pude ir a Madrid a visitar a Mara y pude montarme en el metro en el que me hicieron una super-mega genial entrevista en inglés. Fui a Asturias con mis amigas de vacaciones a visitar a otra amiga a Gijón. Me invitar al Drumming Festival en La Rioja, donde descubrí al genialoso Adler de Lamb of God. Vamos, que casi ni he pisado mi casa este verano.
También en verano se acabó mi infancia, ya que no van a salir más películas de Harry Potter, ni libros tampoco, simplemente porque ya no hay más. Siempre me quedará Pottermore, para ser sincera. También me quedarán los libros y películas que tengo en casa para revivir de nuevo todo ese mundo fantástico del mago más famoso de todos los tiempos, sin contar con Merlín y Gandalf.
Acabé Bachillerato, aunque me costó lo mío, aprobé la prueba de la Universidad para mi gran sorpresa, y me cogieron en tres sitios para hacer fotografía. Al final me quedé con la Escuela de Arte de Pamplona. Allí he conocido a varias personas geniales y he hecho nuevos amigos, por así decirlo. Aunque solo les conozco desde hace un mes y medio. No sé si ya les puedo llamar amigos.
Este año ha sido uno de los más marchosos de todos, porque he cogido una especie de adicción mala a salir por la noche hasta las tantas de la mañana. Más de una noche me ha amanecido. Una de esas noches desayunamos sin haber dormido nada. El día de mi cumpleaños, también ha sido el año en el que cumplí la mayoría de edad, volvimos en el primer autobús de la mañana. Y un día en verano que nos fuimos a un pueblo cerca de la ciudad ayudamos a un chico que estaba tirado en la calle, solo y más borracho que una cuba (vaya nochecita aquella... Y lo que me pude reír).
Hace tres días fui a Madrid de nuevo a ver a otra amiga, esta vez tocó a Leyre. Fui en autobús, yo sola, todo un logro. Nos encontramos en el metro donde vi a dos personas de mi anterior instituto en la puerta del metro (impresionante). Dimos varias vueltas por la ciudad, me enseñó varios sitios que no había visto en mi vida o que no recordaba, comimos en un sitio llamado Rodilla, dimos más vueltas, comí Yorgurtlado (yogur, nueces, fruta, nueces, yogur y chocolate), y volvimos al metro y del metro al autobús. El viaje de vuelta fue más largo que el de ida, no sé si mi dolor de piernas tuvo algo que ver en ello, y llegué a las doce y cuarto a Logroño.
Y a ver cómo va la última noche del año 2011 y la primera del 2012.
Esperemos que el año que viene no se acabe el mundo, porque aún debo hacer un montón de cosas y además debo morir en un concierto de Metallica, por el 2017. Lo último es broma.
Feliz fin de año y año nuevo.
P.D. Espero que vuestro 2011 haya sido de lejos mucho mejor que el mío.
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martes, 18 de octubre de 2011
Loneliness.
Más de un mes aquí y me siento igual de sola que cuando llegué. No creo que esto sea lo mío, no, lo mío no es conocer gente nueva; no, lo mío no es salir a la calle con gente que solo conozco desde hace unos días; definitivamente comenzar una vida nueva NO es fácil. Me siento sola, me siento olvidada, me siento estúpida, me odio a mí misma. Odio mi situación.
Sé que esto no va a cambiar si me quedo parada, en un rincón, si no hablo con nadie, si no me relaciono, pero no me siento con ganas de hablar con nadie, no sé cómo comenzar una conversación, todo el mundo tiene amigos aquí, donde estudio, todos salen con alguien conocido, o con más de alguien, pero yo no puedo. No solo porque no conozco a nadie, o porque soy la única de otra ciudad, simplemente porque en realidad no me siento con las suficientes ganas de entrar a ser la nueva en un grupo de amigos ya formado.
¿Esto tiene que ver con mi falta de autoestima? Ya no sé por qué es esto. Pero me siento como si nunca fuese a cambiar mi situación.
Salir con un grupo de amigos ya formado no me atrae, salir a la calle sola y hacer cualquier cosa por mí misma, y sin nadie que me siga, tampoco me atrae. ¿Entonces qué es lo que voy a hacer, amargarme en casa sin salir ningún día? ¿Y el año que viene, qué? ¿Voy a seguir así? ¿Solitaria?
Sé que esto debe cambiar, que debo hacer algo, lo que sea. Pero necesito un pequeño empujoncito, ese pequeño empujón que no parece querer llegar nunca.
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jueves, 13 de octubre de 2011
Bloqueo mental.
Abrir el word y cerrarlo de inmediato cuando llegas a la última línea escrita. Tenías una idea metida en tu cabeza que parecía funcionar y cuando es el momento de ponerte a llevarla acabo te das cuenta de que no sabes cómo explicarla, cómo escribirla.
Eso es lo que me acaba de pasar a mí, en realidad llevo varios meses sin seguir esa historia a pesar de que me ronda por la cabeza todo el rato. Creo que antes de ponerme a seguir escribiéndola debo pensar un poco en los personajes, su pasado, su presente y su futuro.
Quién sabe..., a lo mejor algún día conseguiré acabar ese proyecto, pero no sé si será en un futuro muy cercano.
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