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jueves, 14 de febrero de 2013

Labios de whisky con sabor a cigarrillos.

Aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio [...]

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo, 
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento [...]

L. García Montero,  Aunque tú no lo sepas.

Es un poema que me ha tocado analizar esta mañana en un examen que, por cierto, está suspendido, y que me ha recordado a un tiempo no muy lejano... Sip, soy más estúpida y romanticona de lo que parezco a veces. Además viene bien para un día como hoy, aunque sea uno de los días más consumistas del maldito año, San Valentín. (Puagg...)


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Culpa a la lluvia.

Silencio ensordecedor, ruido que calma.
Grito desbordado, rabia canalizada.
Un solo pensamiento liberado,
persona equivocada la que escucha.
Muriéndote por dentro, reviviendo por fuera.
Amor roto, corazón que sangra.
Juventud que acaba, niñez adulta.
Música en mi cabeza, risa macabra.
Botellas vacías llenas de rencor.
Persona desconocida que sonríe,
ángel brillante de roja ropa.
Demonio para pocos, salvador para otros.
Así como bendición para mí, enemigo para los demás.
Creación que destruye la creación,
nada parece importarle a nadie.
Dios eterno que juzga sobre su trono de oro,
hormigas pisadas por gigantes.
Dolor en el rostro, alegría malvada. 
Sueño profundo, insomnio renovado.
Sábanas deshechas, persona solitaria.
Cielo ardiente, Infierno mojado.
Habitación abarrotada, no veo a nadie.
Pacto con el diablo, beso apasionado.
Ojos brillantes, alas oscuras.
Liberación del alma, prisión insana.
Prisión del alma, liberación insana.
Lágrimas húmedas secan mi cara.
Él culpa a la lluvia, yo adoro su mirada.
Suspiro insinuante, enfado notable.
Extraño olor a azufre, llamada del abismo.
Viento huracanado, excitación pasmosa.
Dejarse llevar, abrazo desesperado.
Mi ángel brillante de roja ropa,
promesa del Paraíso cumplida. 

viernes, 27 de abril de 2012

Something.

El aliento del cielo se burla de mis labios
con un único pétalo caído del firmamento:
mi amor eres tú, ese único pétalo.

La gacela alza la vista desde el estanque
cegada por una chispa del resplandor de la Luz:
mi amor eres tú, esa única chispa.

El pavo real chilla en el jardín vacío
se alza eclipsando el recuerdo de una lágrima:
mi amor eres tú, esa única lágrima.

¡Oh, pétalo que es mi jardín de deleite!
¡Oh, chispa que es la conflagración de mi corazón!
¡Oh, lágrima que es mi crecido océano de pena!
El enigma. Los libros de Pellinor.
Alison Croggon.

Es la una de la mañana y no consigo dormir. Poema de amor sin título de un libro que no logro encontrar fuera de la Biblioteca de La Rioja. Me he vuelto a leer Los Juegos del Hambre en un día. Admiro mi pequeña mejora del blog (reloj de Ichigo y cursor de Zabimaru). Y estoy observando, una vez más, un dibujo de Bleach que no logro terminar. He pasado un día un tanto horroroso y apático. Mi dedo pequeño del pie derecho está dormido desde hace ya casi una semana y comienza a molestarme de verdad. Sin poder evitarlo me he derrumbado hoy y justo ahora he conseguido recomponerme. Esta tarde he llorado -sin motivo, he de admitir- al ver de nuevo el capítulo 366 de un anime que pensé que iba a ser largo y sí, en cierto modo, el libro que hoy he leído también ha conseguido que me ponga sentimental y algo, o bastante, furiosa conmigo misma.
A veces me gustaría ser un personaje de ficción (ya sea manga/anime, libro, película...). Atrapada en el sino que mi creador me haya preparado. Sin poder opinar de nada y de todo a la vez. Sin poder decidir por mi misma. A veces desearía que alguien escribiese sobre mi, que hiciese que viviera aventuras, que me obligase a amar a alguien sin ninguna razón y demasiadas. Sé que es un deseo extraño. Pero sí, ojalá pudiese hacerse realidad. 
No sé exactamente qué quiero decir con lo que escribo últimamente.
De todos modos, ahora me meteré a la cama e intentaré dormir.
Buenas noches.