Eres mi visita número

lunes, 31 de diciembre de 2012

It's too hard to say goodbye...


Un año más que se marcha y un año más que escribo aquí cosas sobre él. 
Empezaba pareciendo que iba a ser igual de mierdoso que los anteriores, pero a resultado, al final, bastante mejor. 
¿Cosas que merecen la pena mencionar? Intentaré acordarme de todas.
1) Mi pelo ha sufrido varios cambios característicos y eso ha causado que se me caiga a raudales -pero decir que al menos he disfrutado haciéndome cosas en el pelo que nunca creí que iba a llevar acabo. 
Empezó así.
Le siguió este.
Y así está ahora.


2) Fui a clases de inglés y de francés cuando dejé de ir a fotografía en Pamplona.
3) En Mayo pude ir al Expomanga con unos amigos de Logroño y me lo pasé de maravilla. Incluso aún mejor.
4) Después del Expomanga comencé a leer y ver animes y mangas nuevos, sobre todo Naruto, que ya me he puesto al día.
5) Este verano me lo he pasado haciendo lo que más me gusta, dibujando.
6) Redescubrí mi obsesión por Supernatural y gracias a ello me uní más a mi amiga Mara, y conocí a otra chica llamada Carol.
7) Me matriculé en la Universidad de León en un Grado de Filología moderna, inglés.
8) Conocí a gente maravillosa en la Residencia donde vivo la mayoría del tiempo, excepto en vacaciones y festivos.
9) Vi a Mara una vez más en Madrid.
10) Este año he dado un paso para ir de nuevo a un concierto, esta vez a uno de Muse en Barcelona.
11) He conocido a varias personas geniales en la página donde subo mis dibujos y en tumblr.
Póster de regalo comprado por Carol en el Salón del Manga de Barcelona.



Trilogía de Green Day.
Cosas compradas en la visita a Mara y regalos de Mara.
Tomos manga conseguidos.
Aquí van unas de las cosas que he ido consiguiendo, o que me han regalado...
Libro de Jim Beaver.
Mi entrada para ver a Muse.


No mucho más... Espero que este año que viene sea muchísimo mejor que este que se va, aunque, la verdad sea dicha, lo dudo, y mucho...
Y antes de despedirme un video friki xD

martes, 11 de diciembre de 2012

Mientras duermes...

Doce menos tres de la noche.

        La habitación está a oscuras. Pero nuestros ojos se van acostumbrando paulatinamente a las tinieblas. Hay una mujer tendida en la cama, durmiendo. Una mujer joven y hermosa: Eri. Eri Asai, la hermana mayor de Mari. Nadie nos lo ha dicho, pero nosotros, ignoro cómo, lo sabemos. Su negra cabellera se desparrama sobre la almohada como un torrente de agua oscura. Nuestras miradas confluyen en ella, la observamos. O quizá sería más acertado decir que la espiamos. Ahora nuestros ojos se convierten en una cámara aérea que flota en el aire y que puede desplazarse libremente por la estancia. En estos instantes, la cámara se sitúa justo sobre la cama, enfoca el rostro dormido de Eri. Nuestro ángulo de visión va cambiando a intervalos rítmicos, como parpadeos. Sus labios, pequeños y bien dibujados, están cerrados formando una línea recta. A primera vista no se aprecian señales de que respire. Pero, al aguzar la mirada, podemos distinguir, de vez en cuando, un ligero, muy ligero, movimiento en la garganta. Eri respira. Yace con la cabeza apoyada sobre la almohada, vuelta hacia el techo. En realidad no está mirando nada. Tiene los párpados cerrados como la dura yema de una planta en invierno. Duerme profundamente. Es posible que ni siquiera sueñe.
        Conforme observamos a Eri Asai, nos invade la sensación de que en su sueño hay algo anormal. Su manera de dormir es demasiado pura, demasiado perfecta. Ni un solo músculo de su rostro, ni una sola pestaña, se mueven. Su esbelto cuello blanco preserva el profundo silencio de un objeto de artesanía, y su pequeña barbilla, convertida en un relieve orográfico de hermosas formas, traza un ángulo noble y perfecto. Por muy profundamente que duerma, nadie puede adentrarse tanto en los territorios del sueño. Jamás se abandona la conciencia por completo, hasta tal punto.
        Pero, dejando aparte el hecho de que exista o no la conciencia, las funciones fisiológicas necesarias para conservar la vida se mantienen activas. La respiración y el pulso alcanzan el máximo nivel posible. La existencia se sitúa en el estrecho umbral que separa lo orgánico y lo inorgánico..., con sigilo, con precaución.  Sin embargo, todavía no somos capaces de saber cómo y por qué ha llegado a este estado. Eri Asai se encuentra sumida en un profundo y elaborado sueño, como si todo su cuerpo estuviese envuelto en cera tibia. Y es evidente que aquí hay algo incompatible con lo natural. Por ahora, esto es todo cuanto podemos juzgar.
        La cámara va retrocediendo despacio, ahora capta la imagen completa de la habitación. Luego va captando cada detalle en busca de indicios. La estancia no se ve profusamente decorada. No es una habitación que permita adivinar los gustos ni la personalidad de su dueña. Si observáramos sin prestar mucha atención ni siquiera podríamos deducir que se trata de la habitación de una chica. No aparecen por ninguna parte ni muñecas, ni animalitos de felpa, ni accesorios. No hay pósters, ni siquiera un calendario. En el lado de la ventana hay un viejo escritorio de madera, una silla giratoria. Una persiana enrollable cuelga de la ventana. Sobre el escritorio una sencilla lámpara negra, un ordenador tamaño cuaderno de última generación (con la tapa cerrada). Algunos lápices y bolígrafos dentro de una taza grande. Junto a la pared, una sencilla cama individual de madera donde duerme Eri Asai. La colcha es blanca y lisa. En el lado opuesto a la cama, en una estantería instalada en la pared, hay un pequeño equipo de música y algunos cedés apilados. A su lado, un teléfono y un televisor de dieciocho pulgadas. Un tocador con espejo. Frente al espejo, sólo hay crema protectora de labios y un cepillo del pelo, pequeño y redondo. Apoyado en la pared, un armario de cuerpo entero. Como única decoración de la estancia, cinco pequeñas fotografías enmarcadas alineadas en uno de los estantes. Todas son de Eri Asai. En todas se la ve a ella sola. En ninguna aparece acompañada de algún familiar o amigo. Todas son fotografías profesionales en las que posa como modelo. Posiblemente son fotos publicadas en alguna revista. Hay una pequeña librería, pero los libros pueden contarse con los dedos de una mano y la mayoría son, además, manuales de las asignaturas que cursa en la universidad. Luego, vemos una montaña de revistas de moda de gran tamaño apiladas. Difícilmente podemos afirmar que sea una gran lectora.
        Nuestra perspectiva, a modo de una cámara invisible, va captando, uno tras otro, todos los objetos de la habitación, los reproduce con detenimiento, tomándose su tiempo. Somos unos intrusos, anónimos e invisibles. Miramos. Aguzamos el oído. Olemos. Pero, físicamente, no estamos presentes en el lugar, no dejamos rastro. Respetamos las reglas de los genuinos viajeros a través del tiempo. Observamos, pero no intervenimos. Para ser exactos, la información sobre Eri Asai que podemos inferir del aspecto de la habitación es muy pobre. Da la impresión de que previamente nos ha ocultado su personalidad, de que está logrando escapar con gran astucia de los ojos que la observan. 
        A la cabecera de la cama, un reloj digital actualiza, mudo y constante, el tiempo. En estos instantes es lo que único que muestra algo parecido al movimiento en el interior de la estancia. Un cauteloso animal nocturno que funciona con un mecanismo eléctrico. Los dígitos, de un verde cristal líquido, se suceden esquivando las miradas ajenas. Ahora son las 11:59 de la noche.
        Nuestra mirada, convertida en cámara, una vez ha dejado de observar los detalles, retrocede y barre de nuevo el interior de la estancia. Como si estuviese indecisa, enfoca momentáneamente la habitación en toda su magnitud. Durante esos instantes, el punto de vista permanece fijo. Se expande un silencio lleno de significados. Sin embargo, poco después, como si de pronto se le hubiese ocurrido, enfoca el televisor que se halla en un rincón del cuarto y se aproxima a él. Es un televisor Sony, negro y cuadrado. La pantalla está oscura, muerta, como el lado oculto de la luna. Sin embargo, la cámara parece haber detectado en ella un indicio. O quizás una especie de señal. Primer plano de la pantalla. Todavía sin decir una sola palabra, compartimos con la cámara este indicio, esta señal, y fijamos los ojos en la pantalla.
        Esperamos. Conteniendo el aliento, aguzando el oído.
        Aparecen los dígitos 0:00.
        A nuestros oídos llega un ligero crepitar de parásitos eléctricos. De manera simultánea, la pantalla del televisor muestra signos de vida y empieza a parpadear de una forma casi imperceptible. ¿Ha entrado alguien en la habitación sin que nos diésemos cuenta y ha encendido el televisor? ¿Se ha puesto en marcha el temporizador para grabar? No, ni una cosa ni otra. Con astucia, la cámara rodea el aparato y nos muestra que está desenchufado. Sí, el televisor debería estar muerto. Debería respetar el silencio, duro y frío, de la medianoche. Lógicamente. Teóricamente. Pero no está muerto.
        En la pantalla aparecen líneas de exploración, oscilan, y se borran. Luego aparecen de nuevo. El crepitar de parásitos se sucede sin interrupción. Pronto comienza a proyectarse algo en la pantalla. Una imagen empieza a cobrar forma. Sin embargo, poco después se inclina, como la letra cursiva, y desaparece igual que una llama apagada de un soplo. Luego vuelve a repetirse todo el proceso desde el principio. La imagen emerge como si hiciera acopio de todas sus fuerzas. Ese algo que hay allí intenta materializarse. Pero la imagen no logra cobrar forma. Se distorsiona como si la antena receptora fuera sacudida por un fuerte viento. El mensaje se fragmenta, los contornos se desdibujan y se disgregan. La cámara nos transmite cada fase del conflicto, de principio a fin.
        La mujer dormida parece ajena a los extraordinarios sucesos que se producen en el interior del cuarto. Tampoco muestra reacción alguna frente a los indiscretos sonidos y luces que emite el televisor. Sencillamente, continúa durmiendo en silencio dentro de aquella perfección inmutable. De momento, nada perturba su profundo sueño. La televisión es un nuevo intruso en el lugar. También nosotros somos intrusos, por supuesto. Pero, a diferencia de nosotros, la nueva intrusa no es silenciosa, ni transparente. Tampoco es neutral. Ella, sin lugar a dudas, pretende intervenir. Nosotros percibimos intuitivamente sus propósitos. 
        La imagen de la televisión aparece y desaparece, pero se va estabilizando de forma progresiva. En la pantalla se proyecta ahora el interior de una habitación. Una habitación bastante amplia. Parece una sala de un edificio de oficinas. También parece un aula. Con una enorme ventana de cristal y muchos fluorescentes alineándose en el techo. Pero no hay ni rastro de muebles. No, al observar con atención aparece una única silla en mitad de la estancia. Una vieja silla de madera con respaldo pero sin brazos. Una silla sencilla, funcional. En ella hay alguien sentado. La imagen aún no está bien definida, de modo que la figura del individuo que la ocupa no es más que una silueta desdibujada de contornos imprecisos. En la estancia flota el aire gélido de los lugares abandonados durante mucho tiempo.
        La cámara de televisión que (aparentemente) nos transmite esta imagen va aproximándose a la silla con cautela. A juzgar por su complexión física, la persona sentada en la silla es un hombre. El sujeto está algo inclinado hacia delante. Con la cabeza vuelta hacia la cámara, parece sumido en profundas reflexiones. Lleva ropa de color oscuro, zapatos de piel. No se distinguen las facciones de su rostro, pero el hombre parece más bien delgado, no muy alto. No podemos concretar la edad. Mientras vamos recogiendo toda esta información, detalle tras detalle, de modo fragmentario, a partir de esta pantalla imprecisa, la imagen, como si se acordara de pronto, continúa moviéndose de vez en cuando. Las interferencias serpentean, aumentan. Sin embargo, las dificultades no se prolongan durante mucho tiempo y pronto se recupera la imagen. También cesan los parásitos. Tras sucesivas pruebas y errores, la pantalla se encamina, decididamente, hacia la estabilidad.
        No cabe duda de que algo está apunto de ocurrir en la habitación. Posiblemente, algo de importancia capital.

After Dark, Murakami Haruki.

domingo, 9 de diciembre de 2012

40 years of madness.

Hoy cumple años uno de los hombres más locos que he llegado a tener la suerte de llamar ídolo.
¿Qué decir de él que nadie más sepa? Creo que nada, la verdad...
No estoy muy inspirada hoy pero espero que salga una entrada más o menos digna de la gran persona que hoy cumple cuarenta años.
Cuarenta años, que se dice pronto.
Hace ya cinco que te conozco, y cada vez me encantas más y más y más. Tanto tú como tus locuras y cosas, e idas de pinza.  Estás loco, pero en el buen sentido. Adoro tu forma de ser... Más aún que la de Mike y Billie, y gracias a ella te has hecho un hueco en lo más profundo de mi corazón. Porque haces y dices lo que te da la gana, lo que quieres, sin importarte lo que los demás piensen de ti, y eso me encanta en una persona.
Adoro tu voz, tus ojazos que me otorgan tranquilidad, y amo tu forma de tocar la batería, cada día me dejas con la boca abierta.
Uno puede llegar a pensar que conoce a una persona después de haberla estado siguiendo durante cinco años, pero yo nunca te llego a conocer del todo... Cada día cambias, cada día me das una sorpresa, cada una más agradable que la anterior.
Si hubiera una persona a la que me gustaría parecerme algún día serías tú, no lo pensaría ni dos veces. Porque, aunque no seas el hombre más hermoso y mejor formado del mundo, eres uno de los hombres que más confían en sí mismos, tienes personalidad propia, y no la que otras personas te piden que tengas. Lo sé, sé que dices lo que piensas siempre, no hace falta conocerte en persona para saberlo, solo hay que ver una o dos entrevistas tuyas y te das cuenta de ello. Y no solo dices lo que quieres, si no que te importa una mierda lo que piensen los demás, la dices porque es así como lo sientes, sin importarte nada más.
Te adoro demasiado Frank Edwin Wright III. Te amo y espero que nunca cambies porque, realmente, eres genial así. Y eso es lo que me ha enamorado de ti, de verdad.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Una parte nueva.

       Mi vida está cambiando. Lo sé, lo acepto, me asusta y me gusta a la vez. Tanta confusión de sentimientos no puede ser buena, y menos tan a la vez. Hay tantas preguntas típicas que no se producen en estos días en mi mente, y creo que comienzo a hacerme cada vez más consciente de mí misma. Comienzo a creer más en mí como yo sola.
      No quiero decir, con todo esto, que Judith haya desaparecido para siempre, sigue ahí pero cada vez más débil. Dudo mucho que consiga irse algún día, ni siquiera en uno muy lejano, aunque está menos presente que antes.
      Empiezo a entender un poco más por qué hago las cosas que hago, o por qué me expreso de este modo. Ya no me cuestiono tanto aspectos de mí misma, o de cómo hago ver a las personas lo que realmente soy. Si bien todavía no he conseguido ser yo la que empiece una conversación en los momentos en los que me quedo a solas con gente que no conozco, al menos ya no me siento tan incómoda entre ellos como antes. Y, curiosamente, me siento menos incómoda con chicos que con chicas...
      Hoy he descubierto algo que me ha sorprendido, por fin, y después de demasiado tiempo dándole vueltas a la cabeza, me he dado cuenta de que quiero estar sola. No sola en el sentido de ser autista, o de encerrarme en mí misma -incluso más aún de lo que a veces hago-, hablo sola en el sentido de sola. Y esto no quiere decir que ya no sienta lo que siento por él, lo cual creo que nunca va a desaparecer, ni siquiera quiere decir que me sienta una mierda porque solo quiera que seamos amigos, esto quiere decir que todavía no estoy preparada para mantener una relación amorosa a larga distancia.
      Me gusta tanto estar sola. Me cuesta tanto expresar mis sentimientos cuando estoy cerca de gente a la que quiero, o a la que comienzo a sentir más cercana a mí. Pocas veces le he dicho te quiero a alguien, no con esas palabras al menos. Pocas veces me siento cómoda dando dos besos a una persona que acabo de conocer, y mucho menos abrazar a esa persona unos meses después de amistad. Y últimamente como que lo busco, ¿o tal vez me lo merezco? No solo me sorprendió la semana pasada la bienvenida tan calurosa que tuve por parte de mis compañeros de piso, ya no solo digo de apartamento, también me ha sorprendido hoy que uno de los chicos me haya abrazado, si no que me ha sorprendido el hecho de que me he sentido bien al recibir cariño de unas personas que, aunque no lo haya admitido en alto, también comienzo a sentir afecto por ellas.
       Pero aún así quiero más.
       Es raro que sea yo la que está escribiendo esto a las casi dos de la mañana. Y es raro que lo esté escribiendo hoy después de cómo me he estado sintiendo últimamente.
       Creo que no solo me siento así porque intuía, y al final he sabido, la respuesta que él me iba a dar. Creo que es por algo más que ahora mismo no consigo poner nombre.
       Ayer salimos de cortos por la Catedral de León. Íbamos unas trece personas, de las cuales cuatro eran desconocidas para mí -a los dos chicos sí que los he visto varias veces porque viven en mi piso-. Salí un poco, no digamos a disgusto, sin muchas ganas. Y al final hasta me lo pasé bien.
       Hoy hemos ido siete personas a ver Lo Imposible en el cine, siete de las cuales una era mi compañera de apartamento, uno de los chicos de al lado, mi tocaya, y tres chicos, uno de ellos salió con nosotros de cortos, el otro ya lo conocía de antes (es un veterano de la residencia) y el otro lo he conocido hoy -por así decirlo-. Y, una vez más, el menos no todo el rato, no me he sentido como un bicho raro...
       A decir verdad, podría haber sido mejor, podría haber entablado una conversación interesante con dos de los chicos, o aunque fuera no interesante también. Podría haber participado más en todo. Pero también sé que he hecho más de lo que ya de normal hago con gente desconocida, y que, espero, poder mejorando en esto de hacer nuevas relaciones poco o a poco. También espero que, las demás personas, entiendan que soy nueva en esto, y que la timidez no es porque yo sea rara, es porque soy así, porque mucha gente me ha hecho daño en el pasado y aún estoy un poco resentida por todo aquello. Y que me cuesta, me cuesta coger confianza después de ello...
       Por último decir que, no es que esté contenta -en realidad estoy un poco deprimida, tal vez la película me ha afectado demasiado (sí, he llorado, ¿qué pasa?)-, estoy algo orgullosa de mi misma... No tanto como me gustaría, pero algo sí lo estoy. Para qué mentir.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Culpa a la lluvia.

Silencio ensordecedor, ruido que calma.
Grito desbordado, rabia canalizada.
Un solo pensamiento liberado,
persona equivocada la que escucha.
Muriéndote por dentro, reviviendo por fuera.
Amor roto, corazón que sangra.
Juventud que acaba, niñez adulta.
Música en mi cabeza, risa macabra.
Botellas vacías llenas de rencor.
Persona desconocida que sonríe,
ángel brillante de roja ropa.
Demonio para pocos, salvador para otros.
Así como bendición para mí, enemigo para los demás.
Creación que destruye la creación,
nada parece importarle a nadie.
Dios eterno que juzga sobre su trono de oro,
hormigas pisadas por gigantes.
Dolor en el rostro, alegría malvada. 
Sueño profundo, insomnio renovado.
Sábanas deshechas, persona solitaria.
Cielo ardiente, Infierno mojado.
Habitación abarrotada, no veo a nadie.
Pacto con el diablo, beso apasionado.
Ojos brillantes, alas oscuras.
Liberación del alma, prisión insana.
Prisión del alma, liberación insana.
Lágrimas húmedas secan mi cara.
Él culpa a la lluvia, yo adoro su mirada.
Suspiro insinuante, enfado notable.
Extraño olor a azufre, llamada del abismo.
Viento huracanado, excitación pasmosa.
Dejarse llevar, abrazo desesperado.
Mi ángel brillante de roja ropa,
promesa del Paraíso cumplida. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

No puedo dormir...

       "No puedo dormir...", es una frase que dependiendo de las circunstancias en las que la persona lo diga puede significar una cosa u otra. Por ejemplo, ayer yo no podía dormir. ¿Mis razones? La verdad, no eran muy racionales. No podía dormir simplemente porque había visto una película de miedo y pensaba que de un momento a otro algo malo nos iba a pasar. No solo me pasaba a mí, también a varias compañeras de la residencia y a uno de los chicos, así que dormimos tres, cada uno en un sofá, en el salón de un apartamento que no era el nuestro.
       El No puedo dormir..., de hoy no está dicho por mí, si no por él. Después de la entrada del otro día volvimos a hablar para mi gran sorpresa. En un principio, como ahora parece ser nuestra tradición, hablamos de cualquier cosa (Esta vez fue de sexo. Para qué esconderlo. Fue raro, en fin...), sin entrar en el tema primordial y que yo tanto intento por evitar. A media tarde hablamos sobre series. Por la noche tuvo que salir el tema... Pensaba que me iba a ir a dormir sin tocarlo, pero, una vez más, mis deseos no se hicieron realidad. 
       Una vez más, mis pensamientos y sentimientos se mezclaron con las palabras que le dije. No fue ni la mitad de lo que le debería haber contestado pero cuando me preguntó aquello no pude evitar ponerme roja. Hasta me subió la temperatura... Parece ser que aún sigue dándole vueltas a lo que le expliqué la semana pasada, y no sé cómo sentirme al respecto... ¿Es una buena señal? ¿O qué significa eso? Parece ser que el año pasado se dio algo de cuenta pero no sabía si era verdad o no... Y mi podría haber preguntado y tal vez todo esto estaría resuelto ya...
       Vaya, una vez más mi Síndrome de Holden Caulfield (lease El Guardián entre el Centeno para más información) ha vuelto a salir... Y es que no puedo explicar mis primeros pensamientos como me gustaría porque acabo mezclándolos con otras ideas que se me ocurren al escribir.
       No puedo dormir..., se repite una y otra vez en mi cabeza y no entiendo por qué. Está claro que es por algo que no está relacionado conmigo, al fin y al cabo no es que yo esté siempre en sus pensamientos (aunque un poco sí, la verdad), pero mi cabeza quiere creer que sí, y mi corazón pide a gritos que lo sea...
       En fin... No sé si yo podré dormir tampoco o tendré que ponerme a escuchar música. El caso es que son las tres de la mañana y debería meterme en la cama para descansar un poco.
       Aún "necesito" un libro de Haruki Murakami, pero aún no tengo suficiente dinero para comprarme uno y estoy ahorrando para el disco de Green Day...



martes, 6 de noviembre de 2012

Ware, yami tote... II

       Yo, la oscuridad... 
       Mis demonios interiores, una vez más, no me dejan en paz, ¿o es Judie? A veces siento cómo si desapareciese, otras cómo si reviviese, pero nunca, nunca, está ahí cuando se la necesita.
       Después de lo que ambas hicimos la semana pasada... Justo hace una semana... Nunca nos creí capaces de hacer aquello, pero se sintió demasiado bien y a la vez bastante extraño. Una no se declara todos los días al chico que siempre ha estado en su cabeza, ¿verdad? Debería sentirme orgullosa y contenta de ello, más aún cuando él me contestó y me trató mejor de lo que pensaba... ¿O fue una bonita forma de decirme que ni una mierda me va a dar una oportunidad cuando sea que haya despejado su mente?
       Seguro que la respuesta no es tan retorcida y compleja como me la espero. Pero puede que sí. Ya no sé ni qué pensar.
       Dios, hace una semana me sentía tan bien. Me sentía como all sunshine and rainbows. Y ahora, siete días después, vuelvo a estar "deprimida". Todo lo deprimida que ella me deja estar, claro. No encuentro una salida fácil a todo esto, y no sé por qué me como tanto la cabeza por una chorrada. Sí, puede no decirme nada, nunca, seguir con este silencio que ni el diamante consigue rajar, con el silencio que poco a poco divide mi alma en dos, una vez más.
       ¿Lágrimas? Ojalá todo fuera tan sencillo como dejarme caer en un rincón a llorar. Pues, al fin y al cabo, el viento se llevaría mis lágrimas y luego volvería a estar como antes. Rota por dentro. Una vez más yo, la oscuridad...
       Mire donde mire, está él; y eso ayuda más bien nada.
       ¿De quién fue la idea de contarle todo? La respuesta fácil sería Judith, por supuesto, pero nunca es una respuesta fácil en mi cabeza. Ni siquiera sé cuándo es ella o soy yo, ni cuándo al revés. Tan siquiera estoy completamente segura de que ella exista de verdad.
       Digamos que todo esto ha ocurrido porque, por primera vez en mi vida, he conseguido hacer amigos en una nueva ciudad sin proponérmelo y siendo yo misma. Así que ¿por qué no contarle a él todo? Yo me iba a sentir mejor... ¿Egoísmo? Puede... No sé. Lo único que se me pasó por la cabeza era dejar de sentirme odiosa por las noches, por las mañanas... Y ver ¿qué pasaría sí? El resultado podría haber sido catastrófico y, una parte de mí, deseaba que hubiera sido catastrófico.
       Creo que esto es un nuevo tipo de locura.
       Una locura retorcida y odiosa.
       He abierto mi corazón y no sé lo que he recibido a cambio. La próxima vez me lo pensaré mucho antes de hacer una locura. Juntaré los pros y los contras de mi decisión en mi mente, por vez vigésima, y dependiendo de cuáles de ellos pesen más haré lo que sea apropiado.
       Mi corazón me dice una cosa, mi cabeza otra. Cas dice no saber a qué me refiero. Crowley me pide todas las cosas perversas que mi corazón anhela de una manera u otra. Yo deseo que todo se resuelva pronto o explotaré. Y Judith... Bueno, Judith ha vuelto a desaparecer en mi cerebro, una vez más.
       Lo que Billie dice es "Estoy tan cansado de estar aburrido. Tan aburrido de estar cansado", y creo que tiene razón.


P.D. Quiero un libro de Haruki Murakami (Por si a alguien le interesa lo cual no creo).

lunes, 5 de noviembre de 2012

Ware, yami tote...


¿Quién soy yo?
¿Quién se detiene y se queda quieto mientras me lanzo al viento,
en el espacio entre momentos limitados?
¿Dónde queda este lugar?
¿El lugar que se destruye, en el espacio entre esas palabras comunes y familiares?
Mancho mis intenciones de oscuridad
Es fácil dejar de respirar... pero sólo quiero sentirte un poco más
¿Me permitirás vivir?
Una mañana brillante, abrí mis ojos y salieron lágrimas
Sentí como si hubiese entendido el significado por primera vez
No sé por qué, pero siento tristeza cuando estás cerca de mi
¿Por qué no podemos convertirnos en uno?
Estiro mis manos para aquellas palabras que son tan frágiles, incluso sólo una
Por favor, dale algo a mi corazón, cualquier cosa como un cuchillo
lo suficientemente afilado como para dañarte
El vacío de compensar
Madura
Simplemente en la oscuridad ...
El grito de la puesta de sol
Una mañana brillante, abrí mis ojos y salieron lágrimas
Sentí como si hubiese entendido el significado por primera vez
No sé por qué, pero siento tristeza cuando estás cerca de mi
¿Por qué no podemos convertirnos en uno?
Estiro mis manos para aquellas palabras que son tan frágiles, incluso sólo una
Por favor, dale algo a mi corazón, cualquier cosa como un cuchillo
Si sólo borras tu memoria, ¿crees que puedes cambiar?
Si olvidas y cambias, y no eres tú nunca más
El valor correcto de todas las cosas comenzará a verse cruel
Al menos déjame convertir lo que tengo ahora en una voz
Los términos y condiciones del mañana
Los gritos son tan dulces, el amor cambia su forma
Olvidando el dolor y olvidándome a mi mismo
Pero ahora, lo tomo día a día con la prueba que fluye ...
El valor correcto de todas las cosas comenzará a verse cruel
Al menos déjame convertir lo que tengo ahora en una voz
Los términos y condiciones del mañana

Con la prueba en el nombre de vivir ...

Ware, yami tote. Dir en Grey.

domingo, 28 de octubre de 2012

Trying to find my better angels.


"Imagine that you were going to kill someone. What do you think would be the most difficult part?
Three, two, one... time’s up! The correct answer: killing someone."
Death Note: Another Note. The Los Angeles BB Murder Case.
ISIN, Nisio

       Pues eso, que la parte más difícil de matar a alguien sería: matar a alguien... No es que quiera matar a nadie, simplemente estaba leyendo la historia del Asesino en serie Beyond Birthday y esa frase, del capítulo Page 4: Shinigami, me gustó. Ahí os la dejo.
       Esta entrada podría acabar así, fácilmente, pero, una vez más, mis demonios interiores no me dejan...
       Apalancarse en casa, sé que no es la mejor opción, pero es la que he vuelto a elegir. Sabéis que los sitios abarrotados no son lo mío, y si no lo sabías ahora sí. Cierto, me gustan los conciertos y los salones manga, y no es que sean sitios muy vacíos. Bueno, ¿cuántas veces he ido a un concierto y a un salón manga? Una vez por cada uno.
       Como también sabéis no soy dada a beber alcohol. Así que me pasé la noche bebiendo café y dibujando. (Luego enseñaré el dibujo). Y aunque yo misma elegí eso, ahora me arrepiento un poco.
       A lo que iba. ¿Por qué me gustan las cosas que a casi nadie más le gusta? A veces me pregunto si sería todo más fácil si fuese como los demás, si disfrutara bebiendo y saliendo a bailar con un vestido, tacones y maquillada, y si no me lo pasara mejor leyendo una historia sobre un asesino basada en una serie de anime, o dibujando como esta vez.
       Podría serlo, podría rebajarme -o alzarme- del mismo modo que ellos, pero entonces no sería yo, ¿cierto? Sería una persona completamente distinta con mi cara.
       Pero, ¿qué pasa con las personas como yo? Acaban siendo marginadas por los demás y tienen que buscarse otro lugar al que pertenecer. Sé que me llamaréis pesada, pero acaban del mismo modo que Lucifer. Sí, Lucifer es una de esas personas -aunque no exactamente una persona, ya que es un ángel-.
       ¿Por qué Lucifer fue desterrado del cielo y tuvo que ir al infierno? Porque no era como los demás ángeles. No. Mientras los demás hacían todo lo que Dios les pedía, él vio las cosas con sus propios ojos y se rebeló. Se rebeló, siguió lo que él creía, y acabó repudiado por sus propios hermanos y echado de su hogar.
       Al fin y al cabo eso es lo que hace esta sociedad de hoy en día. Margina y se mete con las personas que piensan diferente al resto. Y así va el mundo.
       Una persona no deja de ser una persona porque no le guste las mismas cosas que al resto. Al igual que Lucifer sigue siendo un ángel aunque odie a los seres humanos -además, se le describe como el ángel más hermoso de todos-.

El dibujo del que os he hablado antes. Beyond Birthday & Lawliet.

P.D. Dato Curioso: Lucifer significa Portador de Luz. Ahí lo dejo.

martes, 23 de octubre de 2012

So if you meet me have some courtesy, have some sympathy and some taste...

              Use all your well-learned politesse or I'll lay your soul to waste.
Sympathy for the Devil. The Rolling Stones.            

       Antes de nada, tranquilos, no me he convertido al satanismo ni nada de eso. Sigo siendo yo, sigo amando a Green Day y la canción Fiction igual, o tal vez más, que antes. Pero sí que hay, debo admitirlo, ciertas cosas que me han cambiado últimamente. 
       ¿He crecido? No, no lo creo. Más bien digamos que pienso más abiertamente y me gustan otras cosas que antes no eran de gran importancia vital en mi día a día. Tal vez lo que ha cambiado realmente en mi sea que paso de ser la típica chica de la que parece que todo el mundo se puede aprovechar. No voy a ser esa chica nunca más.
       Bueno, que me voy por las ramas... 
       Por último quiero hablar sobre el link. Significa, para esas mentes que se quedaron en los números en inglés, literalmente Demonio del cruce de caminos estancada en la Tierra. Y bueno, podría decir que tiene un significado muy espiritual y esas cosas pero la verdad es que no... Lo de demonio es porque no soy tan buena como parezco (os lo puedo asegurar), "del cruce de caminos" viene porque me encanta un personaje que es llamado así al principio -en realidad es "El demonio del cruce de caminos-, y "estancada en la Tierra" porque no me siento de ningún sitio y este mundo me resulta demasiado extraño y difícil de entender.
        Y eso... No vemos.

lunes, 22 de octubre de 2012

Extraña añoranza.

       Esta mañana me he levantado bastante sentimental y la verdad es que no entiendo por qué.
       He ido a clase, como ya es mi rutina desde hace casi un mes, y cuando me he sentado al lado de mi compañera me he sentido extraña. Estaba en el aula pero no lo estaba. Otra compañera escribía en la pizarra una de las prácticas, la profesora hablaba y yo copiaba lo de la pizarra pero mi mente estaba en otra parte.
       Me he sentido extrañamente extraña. Echaba de menos la Escuela de Arte de Pamplona. Echaba de menos los primeros y nerviosos días del curso pasado, la soledad que sentí en el principio y que quería que desapareciera. Extrañaba el olor a aguarrás que impregnaba siempre, a todas horas, los pasillos y las escaleras de las instalaciones. La gente apalancada en la puerta a las casi ocho de la mañana fumándose el último cigarrillo antes de que comenzasen las clases. Echaba de menos ver a los que luego fueron mis amigos cuando pasaba delante de ellos.
       Echo de menos incluso las aburridas clases de Velasco en las que me dedicaba a dibujar manga. O las de Historia con los comentarios pornográficos de las fotografías que nos ponían. También las pesadas y tediosas clases de "dibujo". Las lecciones de Photoshop, las de objetivos, las de Medios Audiovisuales.
       Pero sobre todo extraño los recreos. Esos primeros yéndome a casa por no quedarme amargada en los pasillos. Los últimos que pasaba en el pasillo, enfrente de la biblioteca al lado de la máquina del café (que luego nos cambiaron de sitio), las conversaciones, de todo menos normales, que teníamos en esa escasa media hora. Ver a Lydia hacer el idiota todo el rato. A Maite y sus cosas, y su historia de cómo conoció a su novio. Enrique y su extraña rapidez al aprenderse mi nombre. Hanna y cuando gritó, pene.
        Sé que no es bueno apalancarse en el pasado y desear que vuelva. Sé que no debo dejarme llevar por los recuerdos y las cosas que me gustaría que fuesen recuerdos bonitos. Echo de menos tantas cosas... Puede que no fuera mi mejor año, pero estaba a gusto. Tan a gusto...
         Debo dejar eso en mi memoria y seguir hacia delante, lo sé, pero últimamente me resulta tan extraño todo... Pensar que hace un año estaba en Pamplona y ahora en León (donde la gente es simplemente genial, también)... Pero no puedo dejar de echar de menos los viejos tiempos...


Gonna build it up just to
burn it down.
You're the princess
I'm a fucking clown.
Stop the presses 'cause I'm killing time,
won't you be my bloody valentine?
You're just a fucking kid.
And no one ever gives you a break.
You wanna Señorita but
now your heart is gonna break.
You're angel blue
with teenage traces
Angel blue
with pretty faces.
Stab my heart like a stick in the mud.
Cut my chest
just to see the blood.
Now I'm singing out the alphabet
as the tears are putting out my cigarette.
We'll hit the cemetery
so we can see the holiday lights.
Waking up the dead
and everything will be alright.
ALRIGHT.
Stuck in the middle between
Heaven and Hell.
Alright,
trying to find my better angels.

Angel Blue.
GreenDay

jueves, 4 de octubre de 2012

Segunda semana.

La empecé viendo la película de miedo más bodrio que he visto en mi vida. ¿Su título? Las colinas tienen ojos. Definitivamente no se la aconsejo ni a mi peor enemigo. Diálogos escasos, miedo inexistente, y mejor no hablemos del argumento. Digamos que Los deformados por las pruebas de bombas atómicas no son gente muy maja.
Aquella noche me dormí a las tres de la mañana como muy pronto, con lo único que me he traído desde casa mi peluche de Renji. Cerré la puerta, no había ganas de que a los graciosillos de los veteranos les dieran por hacer bromas absurdas por la noche.
Podéis imaginaros cómo desperté al día siguiente a las siete de la mañana para ir a clase. Eso debería estar prohibido, señores. Es inhumano hacernos levantar tan pronto un lunes. Al menos la clase que tenía a primera hora era básicamente coger apuntes. Después de que pasaran las dos horas que duraban la primera clase me tocaba con la señora más aburrida y ridícula que he tenido jamás como profesora. Peor que "la" pronunciation, que nunca pensé que hubiese una persona igual o peor que esa sobre la faz de la Tierra. Aunque la verdad no sé de qué me sorprendo. La profesora no es que solamente sea aburrida, no, es que es mucho más que eso. Se ríe de sus propios chistes, si a eso se les puede llamar así, porque, si os digo la verdad, no creo que ni ella entienda por qué se ríe. Además de eso, lleva unos trajecitos y la cara más operada que la mismísima Preisler. Para que luego digan que los profesores de Universidad no ganan dinero. 
Después de darle el papel con las ocho malditas ideas que hayamos sacado en clase Belén y yo, al menos tengo una compañera al lado con la que hablar, nos fuimos a la última clase, pero otra vez de dos horas, que era Inglés. 
Era la primera clase de esa asignatura que teníamos. Esta chica, española que conste, es la que nos va a dar Gramática durante este primer semestre. Qué decir de la clase. Una de las más soporíferas que he vivido en mi vida, y mira que han sido muchas. No me gusta como explica lo poco que ha explicado, y me pone de los nervios cuando habla. No trago su pronunciación.
Lo que hicimos por la tarde en la residencia lo tengo algo confuso, la verdad. Pues me tengo que leer uno de los libros más maravillosos y fáciles de leer del mundo. En español antiguo. ANTIGUO. Me encerré en mi cuarto, por cierto que nos petaron el timbre, me puse a mis queridos Apocalyptica y procedí a ponerme a leer. NO PUDE. Me dormía, me desesperaba y no había manera de tragar aquello.
Por la noche nos fuimos a las novatadas en pijama. Ahí fue cuando me resfrié... La única vez que he pasado tanto frío fue en Pamplona el año pasado.
Y a las dos, otra vez, para la camita.
El martes. De nuevo clases, no podía ni mover el bolígrafo al escribir, los dedos se me agarrotaban y mi cabeza se quedaba dormida. (O con un bizcochito bailando en el cerebro, como dice Leja, uno de mis vecinos). La segunda hora de nuevo con la Preisler. Mejor no comento nada, un rollazo como siempre. Luego tocaba historia, ¿qué decir? Bué. El tipo no sé cuántas veces nos definió la palabra Historia. No sabía yo que podría significar tantas cosas la maldita palabreja. Las dos últimas horas inglés de nuevo. Esta vez nos tuvimos que mover de edificio, ahora tocaba con el segundo de los profesores que imparten esta asignatura. Este nos enseñará a escribir y a escuchar en inglés. ¿Su acento? Solo tiene una palabra para definirse: GAYGAYGAYGAY. 
Por la mediodía: a comer a la cafetería de abajo. Solo comentar una cosa. ¿Tanto les costaba hacer bien las malditas patatas fritas? ¿O es que tengo que enseñarles yo cómo hacerlas?
Luego tocaba novatadas de nuevo. Esta vez bajamos de blanco. Nos pusieron de mierda hasta el culo, las tetas en mi caso. Mi estómago dio un vuelco tremendo al caerme al suelo en una de las pruebas, y luego encima me dieron de beber. Y yo no estoy acostumbrada a tanto y tan deprisa. Pensaba que iban a ser más duras, pero la verdad es que se hizo corto. Ahora sí, la ducha que me pegué luego al subir a la Residencia no debería habérmela tomado ese día.
Miércoles. No fui a clase, así directamente. Me fui con Daniel, Guadalupe y Andrea al centro de León y me compré el billete para irme el jueves que viene a Logroño. POR FIIIIIIIIIIIIIIIN. Aunque aquí se está muy bien, la verdad. Por la tarde me la pasé en mi habitación durmiendo mientras mis compañeros tenían clase, y luego me quedé hasta las dos viendo Breaking Bad.
Jueves, hoy. Me he levantado una hora antes para que luego resultase que no tenía clase. Olé por mi. He pasado la hora en el pasillo dibujando. Luego clase de lingüística, la de coger apuntes. Más tarde con la Preisler. La siguiente hora he tenido inglés con el nativo de Irlanda. Al menos hay un profesor de inglés que me agrada. Tenemos que hacer un blog en inglés porque vamos a comunicarnos con Alemanes, Israelís e Ingleses por el ordenador. Esto me gusta cada vez más. Y la última hora la he pasado cotilleándole al móvil al Heavy de delante mía, no he conseguido ver una mierda, pero al menos me he entretenido. (Por cierto, no, no me gusta. Raro, ¿verdad? Pues ya veis). Luego después de comer POR FIN HE VISTO EL PRIMER CAPÍTULO DE LA 8ª TEMPORADA DE SOBRENATURAL. ¿Qué decir, qué decir? Cada día amo más y más a Crowley, aunque es el hijo de puta más grande del mundo mundial. Un demonio tendría que ser. (Shh, no se lo digáis a nadie, pero he tenido un pequeño subidón cuando ha salido Crowley). Aunque hoy me he reído de él a más no poder. La parte de las cabras... No, no puedo.
Bueno, ahora quieren salir a beber, pero no sé qué haré. Más de una vez pienso, ¿qué diría Crowley si me viera bebiendo calimotxo. Él, que no puede beber ni el whiskey de Bobby?
Y mañana FIESTAAAAAAAAAAAAAAA. Así que a dormir la mona casi todo el día.

P.D. Os dejo una foto de cómo acabaron mis zapatillas después de las novatadas.

miércoles, 3 de octubre de 2012

The little hairless apes.

¿Por qué iba a querer destruir algo tan genial? Bellísimo en un millón de formas distintas. El último trabajo perfecto de Dios. ¿Conoces la historia de cómo perdí la Gracia? (...) ¿Sabes por qué me exilió Dios? Por que yo le amaba, más que a nada. Y entonces Dios os creó... a vosotros. A unos momos sin pelo. Y luego nos pidió a todos que nos inclináramos ante vosotros: Y os adoráramos, más que a Dios mismo. Y yo dije: "Padre, no puedo". Dije: "Esos seres humanos son malos. Criminales". Y por eso, Dios hizo que Miguel me enviara al Infierno. Y ahora dime: ¿la pena se ajusta al crimen? Sobre todo cuando yo tenía razón. Mira lo que le habéis hecho seis mil millones de vosotros a este bello planeta. ¿Y cuántos de vosotros me culpáis por ello?

– Lucifer, 5.04 The End
Sobrenatural

jueves, 13 de septiembre de 2012

Sr. Feliz.

En el otro lado del mundo, donde el sol brilla más caliente que aquí, y donde los árboles miden cien metros, hay un país llamado Felizlandia.
Como has debido de pensar correctamente todo el que vive en Felizlandia es tan feliz como el día es largo.
A cualquier sitio que vayas verás caras sonrientes por todos lados.
Es un lugar tan feliz que hasta las flores parecen que sonríen en Felizlandia.
Y, al igual que toda la gente es feliz, todos los animales en Felizlandia también son felices.
Si nunca has visto un ratón sonreír, o un gato, o un perro, o incluso un gusano. Vete a Felizlandia.
Esta historia es acerca de alguien que vivía allí que resultaba llamarse Sr. Feliz.
El Sr. Feliz era gordo, redondo y ¡feliz!
Vivía en una pequeña casa al lado de un lago a los pies de una montaña y cerca de un bosque en Felizlandia.
Un día el Sr. Feliz estaba fuera paseando entre los altos árboles en aquellos bosques cerca de su hogar, se encontró con algo que era realmente extraordinario.
Allí en un tronco de un árbol bastante grande había una puerta. Una puerta no muy alta, pero un puerta. Realmente una puerta. Una pequeña, estrecha, amarilla puerta.
¡Realmente una puerta!
-Me pregunto quién vive aquí -pensó el Sr. Feliz para sí mismo, y giró el pomo de aquella pequeña, estrecha, amarilla puerta.
La puerta no estaba cerrada y se abrió fácilmente.
Dentro de la pequeña, estrecha, amarilla puerta había unas pequeñas, estrechas, sinuosas escaleras, que llevaban hacia abajo.
El Sr. Feliz achuchó su largo cuerpo por la estrecha puerta y comenzó a bajar las escaleras.
Las escaleras iban a derredor y a derredor y hacia abajo y hacia abajo y a derredor y hacia abajo y hacia abajo y a derredor.
Al final, después de un largo rato, el Sr. Feliz llegó al final de las escaleras.
Él miró al rededor y vio, allí enfrente de él, otra pequeña, estrecha puerta. Pero esta era roja.
El Sr. Feliz llamó a la puerta
-¿Quién está ahí? -preguntó una voz. Una triste, chirriante voz-. ¿Quién está ahí?
El Sr. Feliz empujó la puerta roja lentamente, y allí, sentado en un taburete, había alguien que era exactamente igual que el Sr. Feliz, excepto que él no parecía para nada feliz.
De hecho parecía realmente miserable.
-Hola -dijo el Sr. Feliz-. Soy el Sr. Feliz.
-Oh, eres tú -bufó la persona que era igual que el Sr. Feliz pero no lo era-. Bueno, mi nombre es Sr. Miserable, y soy la persona más miserable en el mundo.
-¿Por qué eres tan miserable? -preguntó el Sr. Feliz.
-Porque lo soy -replicó el Sr. Miserable.
-¿Te gustaría ser tan feliz como yo? -preguntó el Sr. Feliz.
-Daría cualquier cosa por ser feliz -dijo el Sr. Miserable-. ¡Pero soy tan miserable! Creo que nunca podré ser feliz -añadió miserablemente.
El Sr. Feliz pensó rápidamente.
-Sígueme -dijo.
-¿Dónde? -preguntó el Sr. Miserable.
-No discutas -y se fue por la pequeña, estrecha, roja puerta.
El Sr. Miserable dudó, y entonces siguió.
Arriba y arriba de las sinuosas escaleras fueron. Arriba y arriba y a derredor y a derredor y arriba y a derredor y a derredor y arriba hasta que llegaron al bosque.
-Sígueme -dijo el Sr. Feliz de nuevo y juntos se adentraron en el bosque volviendo a la casa del Sr. Feliz.
El Sr. Miserable se quedó en la casa del Sr. Feliz durante bastante tiempo. Y durante todo ese tiempo la cosa más asombrosa pasó.
Como el Sr. Miserable estaba viviendo en Felizlandia siempre lentamente comenzó a parar de ser miserable y empezó a ser feliz
Su boca dejó de estar hacia abajo.
Y siempre lentamente comenzó a subir hacia arriba.
Y finalmente el Sr. Miserable hizo algo que no había hecho en toda su vida.
¡Sonrió!
Y luego se rió entre dientes, que se volvió una risita, que se convirtió en risa. Una gran floreciente sincera descomunal gigante larga y enorme risa.
Y el Sr. Feliz estaba tan sorprendido que comenzó a reírse también. Y ambos rieron y rieron.
Rieron hasta que sus mejillas dolieron y sus ojos lloraron.
El Sr. Miserable y el Sr. Feliz rieron y rieron y rieron y rieron.
Salieron fuera y siguieron riendo.
Y como ellos se estaba riendo tanto todo el mundo que lo vio comenzó a reírse también. Incluso los pájaros en los árboles rieron pensando en alguien llamado Sr. Miserable que no podía parar de reírse.
Y este es realmente el final de esta historia a parte de decir que si alguna vez te has sentido tan miserable como el Sr. Miserable ya sabes lo que debes hacer exactamente.
Lleva tu boca hacia arriba.
¡Vamos!

Sr. Feliz
de Roger Hargreaves.

Traducido por mi.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Anima Rossa.

"Si pudiera cortar el viento como una golondrina... Atravesaría el mar azul. Sin tomar el sendero lleno de dolorosas espinas y polvo, pero... No brotan alas en mi espalda. Y mis piernas han de continuar, tropezando en este largo camino. Y aún así los hombres tienen que seguir caminando decididos. Si te tengo a mi lado, sé hacia dónde debo ir. Eres la luz que guía mis pasos. Una luz muy brillante. Lo que siento cuando estás conmigo, ¿puedo llamarlo amor? Sólo sé que esta mente, este corazón, siempre quieren protegerte. Estaré junto a ti, hasta el fin♥"
-Anima Rossa - Porno Graffiti

martes, 11 de septiembre de 2012

4. Posición en Quidditch: Buscador.

Sería una buena buscadora.
Como bien se sabe para este puesto no es tan importante la vista como los reflejos. Ya que la snitch es muy resbaladiza. Se mueve con demasiada rapidez y tienes que estar muy centrado en el juego para poder cazarla.
Y yo tengo buenos reflejos, por lo tanto sería buena en esta posición.
Aunque también podría ser perfectamente una guardiana. Soy buena como portera en el fútbol.

sábado, 8 de septiembre de 2012

3. Boggart: Suspender.

Mi Boggart sería no llegar a conseguir sacarme Filología Inglesa.
Siempre he tenido un miedo irracional a suspender mis exámenes, y últimamente eso era lo que hacía una y otra vez. Estoy harta de esa antigua yo. Quiero cambiar. Pero no sólo por mí, también para demostrarles a mi hermano y a mi padre que puedo aprobar. Que puedo sacar una carrera, por mi misma. Quiero demostrar incluso al mundo que soy totalmente distinta a mi padre, que no soy menos que nadie y que puedo acabar algo que no sea una serie, un libro y sentirme orgullosa de ello.
No quiero ser más como él. Quiero ser yo misma, al menos por una vez.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

El cielo.

"... -¿Este es un buen recuerdo para ti?
-Claro. Estuve viviendo solo dos semanas tomando refrescos y patatas fritas.
-Vaya...
-¿Qué?
-No te acuerdas, ¿verdad? Huiste mientras yo te cuidaba. Te busqué por todas partes. Creí que habías muerto. Y cuando volvió papá...
-Dean lo siento, nunca se me ocurrió pensar en eso.
-Olvídalo, sigamos.
***
-Ésta, es la noche que te largaste a Stanford, ¿verdad? ¿Esta es tu idea del cielo? Vaya... Fue una de las peores noches de mi vida. 
-No puedo controlar esto.
-¿En serio? ¿Este es un recuerdo feliz para ti? 
-No lo sé. Bueno... Al fin estaba solo. Había escapado de papá. 
-Ya. Él no es el único del que escapaste. 
-Dean lo siento, oye... Yo...
-No, ya lo sé. No se te ocurrió pensar en eso.
-Dean...
-Vamos, tu cielo es el día de Acción de Gracias de otros, ¿verdad? Es escapar de tu familia y ¿qué quieres que te diga? 
-Oye, a mi nadie me quitaba la corteza del pan de molde, y yo no veo a la familia igual que tú.
-Ya pero yo soy tu familia. Deberíamos ser un equipo. Deberíamos ser tu y yo contra el mundo, ¿no?
-Dean, y es así. 
-¿Lo es?"

Mientras que el cielo de Dean son los momentos que ha pasado con su hermano y con su madre, el de Sam son los recuerdos que tiene de cuando se fue de casa y estuvo lejos de Dean, su hermano, y su padre. Sam no conoció a su madre, no sabe lo que es ser amado por ella. Dean la conoció, pudo hablar con ella, pudo decirle que le quería, y Sam no tuvo la ocasión ya que murió cuando él era un bebé.
Entiendo por qué el cielo de Sam es así. Solo llegó a conocer a su padre quien parecía hacer todo lo que a Sam no le gustaba hacer, lo tenía encerrado y protegido al menos la mayoría del tiempo, y es normal que quisiese escapar de él, hacer lo que quiere y siempre ha querido hacer.
Así com Dean es exactamente como era John actuando, se viste cómo él, habla cómo él, le gusta la misma música que a su padre e intenta hacerle sentir orgulloso, aún cuando John muere; Sam es cómo su padre, es John, actúa cómo él pero no conscientemente, no puede evitarlo, se parece en sus gestos, en su forma de ser, en su forma de dirigirse a la gente, ambos quieren las mismas cosas, pero Sam no se daba cuenta cuando era pequeño, y aún no se sigue dando realmente cuenta. Todo el mundo le dice que es como John e intenta por todos los medios ser distinto a él, aunque no lo consiga realmente.
Entiendo al pequeño de los Winchester porque yo soy exactamente igual que él. No me gusta parecerme a mi padre y hago todo lo posible por hacer ver a las demás personas que sólo me parezco a mi padre exteriormente pero que interiormente somos personas totalmente diferentes.
Mi cielo sería exactamente como el cielo de Sam...

lunes, 20 de agosto de 2012

Feliz Cumpleaños, Misha Collins.

Llevo dándole vueltas a esta entrada más o menos tres horas y todavía no he decidido exactamente qué es lo que voy a escribir. Ayer mismo ni sabía que era su cumpleaños. (Para qué mentir).
Sé que no es el típico estilo de persona que me gusta, pero nunca viene mal cambiar un poco de gustos.
Hace unos meses, si no llega a ser porque volví a engancharme a Supernatural, no estaría escribiendo esto. Es curiosa la forma en la que nuestras decisiones pueden cambiar las cosas. He de admitir que si no hubiera sido por Mara tampoco hubiera vuelto a ver la serie. Así que todo fue por ella.
Bueno, que me estoy yendo por las ramas...
Es tu cumpleaños número 38 y es el primer año que te felicito.
¿Qué decir sobre ti que tú mismo no sepas? Me enamoraste en cuanto apareciste en Supernatural, tanto tú como tu personaje. Ambos erais puro amor.
Eres uno de los hombres más divertidos y locos que he podido admirar, y eso es lo que más me gusta de ti. Tu forma de hacer las cosas siempre con una sonrisa en tu boca. Tu forma de sonreír. Tu voz. Tu risa. Tu sonrisa. Tu forma de actuar. Todo tú.
Me encanta verte feliz, hacer el idiota mientras sonríes o te ríes con ganas. Adoro tu forma de ser con todo el mundo. Tu sencillez. Y la manera en la que llevas tu fama, no se te ha subido a la cabeza y eso es lo que más me gusta de ti.
Me gustaría poder escribir una entrada más larga, Misha, pero te conozco poco, y no puedo escribir mucho más. El año que viene será muuuuuuuuuuucho más larga, porque te la mereces.
Espero que no cambies nunca tu forma de ser y actuar. Me has ayudado mucho últimamente cuando mis ánimos estaban bajos, aunque tú no te lo hayas propuesto, y eso me ha hecho amarte más y más.
Muchas felicidades, Misha Collins, mi perfecto Castiel.

jueves, 16 de agosto de 2012

"Tienes que elegir".

Vuelvo a encontrarme con el mismo problema de siempre, la elección.
Si las cosas acaban cómo creo que van a acabar tendré que hacer otra elección, tal vez la más dura que tenga que hacer en mi vida.
Si me quedo en España, tengo tres opciones. Puedo elegir irme a otra ciudad a vivir y por tanto a estudiar, aunque puede que sólo sea un año, porque está claro que en Logroño no puedo estudiar lo que quiero. También puedo escoger quedarme en mi ciudad y estudiar en la Universidad a distancia. O incluso puedo meterme en otra carrera aunque sea para hacer algo y no quedarme estancada.
El problema de irme a vivir a otra ciudad es que soy tan estúpida que me distraigo hasta con una mosca, sobre todo cuando hay estudio por delante. También está el hecho de que no sé a qué ciudad tendré que irme, o si a caso hay plazas para lo que quiero en alguna ciudad de España.
Quedarme en Logroño puede ser la mejor elección. Ahora, ¿cuál de las dos opciones cojo? La de hacer el primer curso en la Universidad a distancia podría estar bien, quitando el hecho de que tendría que estudiar por mi sola, sin ningún profesor que me dosifique las lecciones; y yo soy un desastre, hasta con profesor. Vale, puedo hacer otra carrera, pero me conozco y sé que me voy a deprimir y mandaré todo a la mierda. Lo único que se me da bien es el inglés y puede que en esa nueva carrera no haya tanto inglés como me gustaría.
Por otro lado puedo irme de este país. Si me voy a otro sitio sería a Londres, y por lo tanto, solo tengo una opción, irme de au pair. Es decir, no estudiaría, aunque tengo una idea sobre esto, y me pasaría el día cuidando a niños en alguna familia inglesa. Sé que no soy buena con los niños, me desesperan en cuanto comienzan a llorar o a pelearse con otro niño por sus juguetes, pero la verdad es que no lo he intentado nunca. Pueden ser un problema, también lo sé, y estoy al tanto de ello. Aunque no me atrae mucho la idea, podría mejorar mi inglés hablado, y así hacer el examen del First con menos nerviosismo, porque el examen en sí no me da miedo, lo que me da miedo es la parte hablada y la parte de escuchar a una persona hablando el idioma.
No sé qué hacer, no sé qué elegir. Estoy atascada y necesito respuestas. Las necesito ya porque en seguida empieza el curso y yo todavía no sé qué hacer.
Me gustaría irme a otro país, porque sé que tarde o temprano lo haré, pero me gustaría que fuese para siempre, y puede que no aguante ni hasta el verano del año que viene, como para irme para siempre.
El tiempo se acaba, lo sé, pero necesito pensármelo varias veces más para poder elegir la opción correcta.

viernes, 10 de agosto de 2012

Libre albedrío.

Piensa en el millón de actos totalmente aleatorios que llevaron a que tus padres nacieran, se conocieran, se enamoraran y te tuvieran. Piensa en el millón de decisiones que tomas, y como cada una de ellas te acerca cada vez más a tu destino. ¿Sabes por qué es así?
Porque nada es aleatorio. El azar no existe. Sólo hay un plan que va reproduciéndose, a la perfección. El libre albedrío es una ilusión.

sábado, 4 de agosto de 2012

2. Patronus: Leopardo de las nieves.

Suelen ser captados pocas veces por las cámaras, son tímidos como yo lo soy. Les gusta cazar en solitario, a mí también me gusta estar sola. Y, como su nombre indica, viven en la nieve y en lugares fríos, yo adoro el frío y odio el calor más que nada.
Eso es por lo que creo que este animal sería la forma de mi patronus.




martes, 31 de julio de 2012

1. Casa: Gryffindor.

En realidad yo no me siento una auténtica Gryffindor, pero es donde me ha tocado estar. No me creo valiente, no al menos de la clase de persona valiente típica de los Gryffindor, mi timidez hace que me asusten las cosas de la vida. (O tal vez no tiene nada que ver una cosa con la otra). Pero algo que sí tengo de los miembros de esta casa es la caballerosidad, mientras otros jóvenes hacen que las demás personas, excepto sus amigos, se sientan mal cuando están a su alrededor (insultan, se cuelan aunque hayan llegado los últimos, hacen el vacío a los demás) yo siempre he sido una chica tranquila que no insulta a las personas, al menos no a primera vista más bien después de conocerlas, deja a todos en paz.
La verdad es que estoy segura de que en otras casas tampoco pegaría mucho, no soy de las que estudian olvidándose casi de lo demás, por tanto no podría ser Ravenclaw. Tampoco me considero alguien del montón que quiere pasar desapercibido, tampoco sería Hufflepuff. Y por supuesto que no soy Slytherin, aunque debo admitir que me gustaría serlo.
Así que me quedo con mis leones y sus temple, osadía y caballerosidad.

Ya hice uno de estos el año pasado, o tal vez hace dos, no lo recuerdo, pero está claro que hice uno y que me gustó, porque hoy comienzo este nuevo.

jueves, 19 de julio de 2012

Desesperación.

No sé si escribiré algo cuerdo y con sentido, últimamente no me siento demasiado cuerda, la verdad, y por lo tanto se puede ver en mi forma de expresarme de forma escrita.
No me entiendo a mi misma, y tampoco entiendo el mundo en el que me ha tocado vivir. Y cómo dice cierta canción: "Creo que ahora entiendo cómo este mundo puede superar a un hombre". A una mujer, en mi caso.
Sí, mi mundo acaba de superarme ahora mismo. Solamente tengo ganas de echarme a dormir y no levantarme nunca más, al menos hasta que toda esta mierda se haya pasado de largo. Aún queriendo esto sé que no es la solución. No lo es, por supuesto que no. Pero no sé qué hacer... Seguro que hay algo, pero en estos momentos no se me ocurre nada.
Todo, absolutamente todo, me sale mal, me desespero y acaba saliendo todavía peor, y eso es lo que me ha superado. Es como si para mi ya no tuviera sentido seguir siendo parte de esta sociedad, sobretodo de este país, y tal vez de este mundo.
Ser española me resulta una auténtica mierda. Después de bastantes siglos, seguimos teniendo reyes y princesas, ¿para qué coño están, a parte de para gastarnos el dinero a los demás para que ellos vivan del cuento? Tenemos el peor gobierno de todos los tiempos, ya no digo PP ni PSOE me da igual, el peor, políticuchos que cobran una millonada solamente por permanecer sentados en casa tocándose los huevos, haciendo propuestas cada vez peores para levantar el país, y observando como todo se desmorona delante de sus ojos... Solamente los pijos sin cerebro pueden estar felices en un país que, con todos mis respetos, es una auténtica bazofia.
Hoy mi madre va y me pregunta que qué pienso hacer este año, ya que no me han cogido en Estudios Ingleses, ¿y pretende que le de una respuesta placentera, así como así? No lo sé, qué quiere que le diga, realmente no lo sé. Soy tan vaga, tan estúpida y gilipollas que no procuré sacar una gran notaza en Selectividad. Odio ser como soy. Odio tener mi cabeza tan llena de serrín. Ahora mismo me da la sensación de que todo lo que toco, todo lo que hago lo convierto en mierda.
Nunca antes me había sentido tan miserable como ahora mismo, y mira que me sentido miserable ya demasiadas veces. Debo cambiar de actitud, lo sé, pero me resulta tan jodidamente imposible que todo carece ya de sentido. Lo he intentado varias veces, demasiadas tal vez, pero siempre consigo que la siguiente etapa de mi vida sea peor que la anterior, y que la anterior, peor que nunca.
Estoy desesperada por encontrarme a mí misma, por encontrar algo que se me de decentemente bien, que lo único que consigo de todo esto es deprimirme y desesperarme más y más...
Al final no sé qué va a ser de mí en los siguientes años de mi vida, pero espero que sea mil veces mejores de lo que soy ahora.

miércoles, 18 de julio de 2012

#100thingsaboutme

1. Últimamente no hago más que ver anime y leer manga, no sé qué coño me está pasando exactamente.
2. He pasado de escribir historias fantásticas a dibujarlas. ¿Es eso un problema?
3. Harry Potter siempre ha sido mi pasión, y creo que seguirá siendo para siempre.
4. Me emocioné demasiado cuando el Sombrero Seleccionador me puso en Gryffindor en Pottermore. Sí, tengo una vida muy triste.
5. Si este sábado no consigo un anillo de Naruto y un colgante de Bleach en el Expotaku se convertirá en mi pesadilla para siempre.
6. Creo que Canción de hielo y fuego se va a convertir en mi Saga de libros favorita (Lo siento por Harry Potter).
7. Odio el calor y me encanta el frío. Vamos, que quiero que llegue el invierno de una maldita vez.
8. Me encantaría que España fuese como Invernalia. Es decir, que nieve en verano.
9. El inglés es mi pasión.
10. Quiero aprender a hablar japonés. Escribir ya me parece un poco más difícil.
11. Llevo escribiendo historias desde que me alcanza la memoria, pero nunca he terminado una historia realmente buena.
12. Las únicas historias escritas que he acabado son los Fanfics de Green Day y Simple Plan.
13. Antes adoraba casi SÓLO el Heavy Metal como música, ahora estoy abierta a otro tipo de música, menos rap y hip-hop gracias, con Linkin' Park y Eminem tengo suficiente.
14. Odio el Reggeaton... Ni siquiera sé si lo escribo bien o no.
15. <-- de Julio de 2011 estará siempre en mi memoria.
16. Me gusta comer manzanas rojas, aunque últimamente como menos. Cuando lo hago me siento como Ryuk.
17. Los sabores dulces también son mi perdición, adoro las cosas con azúcar.
18. Robert Downey Jr. es mi actor favorito, aunque no puedo decir que haya visto todas sus películas. Algún día lo conseguiré.
19. <-- Este año los cumplo. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. *Broma*
20. No me gusta la gente que se pasa el tiempo bebiendo, ni la que se lo pasa metiéndose con los demás.
21. No soporto el sonido de la pluma contra el papel, por eso mis dibujos los paso a rotring.
22. Odio las seguidoras sin cabeza de cosas como Crepúsculo, Justin Bieber...
23. Creo que nadie, jamás, creará un personaje de manga tan maravilloso como mi L.
24. Estoy de acuerdo con la mayoría de las cosas que dice Emma Watson sobre el atractivo y la palabra "sexy".
25. Este año, si la Diosa quiere, iré a la Universidad a estudiar Inglés.
26. Algún día escribiré un libro y conseguiré que alguien me lo publique.
27. Mi habitación siempre está desordenada, pero encuentro las cosas a la primera, porque sé donde están en todo el desorden.
28. El pescado es mi comida menos favorita, aunque si hay que comerlo se come. No problem.
29. El tuenti cada día me aburre más y más.
30. Odio a la mayoría de las personas de mi edad, de mi ciudad y de mi pueblo.
31. No creo en Dios, pero sí en la vida después de la muerte.
32. Cada vez estoy más segura que después de morir hay otro mundo donde se nace de nuevo y acabas muriendo y volviendo al mundo real siendo otra persona.
33. El nueve era mi número de la suerte, ahora no lo recuerdo.
34. Tengo casi todos los CDs de Green Day a falta de unos pocos, pero conseguiré hacerme con todos.
35. Mis personajes manga favoritos son: Zoro y Luffy de One Piece, Renji y Ulquiorra de Bleach, Kakashi e Itachi de Naruto, L y Ryuk de Death Note, y Gray de Fairy Tail.
36. El negro siempre ha sido mi color, y también de vestir.
37. Cuando era pequeña odiaba el color verde, ahora podemos decir que me gusta.
38. Cada miércoles me desespero cuando tardan en subir un capítulo de manga.
39. Solía gustarme ver Doraemon, ahora simplemente me dan ganas de vomitar.
40. El primer personaje manga que me gustó fue Trunks de Dragon Ball, y de libro Harry Potter.
41. Antes de ver El Señor de los Anillos solía decir que lo odiaba porque hacía competencia a Harry Potter, cuando vi la segunda película me di cuenta de que lo adoraba al igual que a Harry.
42. Me encantaría vivir en Londres durante un tiempo.
43. Antes de cumplir los cuarenta visitaré Tokyo.
44. Tengo tanta hambre que voy a comer antes de seguir con esto. Lo siento.
45. Acabo de terminar de comer a las 14:41. Mira qué hora más bonita.
46. Ahora me comeré un helado y veré One Piece. Al final seguiré escribiendo. Ya vamos casi por la mitad.
47. En mis personajes favoritos de manga se me olvidó Ichimaru Gin de Bleach.
48. No recuerdo cuántas veces me he puesto enferma últimamente, pero estoy segura de que fueron muchas.
49. Últimamente he perdido esa extraña afición que tenía con las series de asesinatos. Ahora sólo veo Castle.
50. Pensaba que iba a estar contenta por llegar a la mitad de esto pero en realidad me da igual.
51. El único grupo de música que escucho de mi país es Marea.
52. Creo que España sigue estancada en el siglo XVII. ¿Qué es eso de seguir teniendo rey?
53. De estar tanto rato en el ordenador siempre acaba doliéndome la cabeza por la noche.
54. Aún sigo esperando, después de casi diecinueve años, a que mi hermano me trate con el respeto que me merezco.
55. El único hombre trajeado que me parece simpático es Barney Stinson, el resto me parecen unos gilipollas y creídos.
56. Me parece de gilipollas decir la frase: "Yoh noh quieroh aguah yoh quieroh bebidah". ¿Qué coño es el agua entonces, una comida?
57. Prefiero mil veces gastarme el dinero en música, libros y tomos manga a pasarme el día comprando ropa que solamente me pondré un día o tal vez dos.
58. Las discotecas me parecen una auténtica pérdida, tanto de dinero como de tiempo. El cine, en cambio, me resulta fascinante.
59. Las únicas películas de Ewan McGregor que he visto enteras son "Big Fish" y "Trainspotting".
60. Creo que he visto demasiadas películas en las que sale Gary Oldman.
61. La manera de dibujar de Tim Burton me fascina, y no sé por qué.
62. Los dibujantes que más me ayudan a inspirarme son Takeshi Obata, Tite Kubo y Masashi Kishimoto (Death Note, Bleach y Naruto).
63. Las películas de superhéroes de Marvel son de lo mejorcito para ver en el cine.
64. Siempre he tenido la risa muy tonta, a cualquier chorrada que me digas me reiré a carcajada limpia.
65. Odio a la gente que se cree Guay y Guapa, pero no se da cuenta de que todo eso es temporal.
66. Casi nunca me acordaba de los sueños que había tenido por la noche pero últimamente los recuerdo todos.
67. Cuando me muera no quiero que se celebre ningún funeral aburrido y sentimental, quiero que se gasten mi dinero en irse de viaje y se pasen por Huntington Beach y tiren mis cenizas al mar.
68. Lo de arriba si es en Finlandia tampoco me importaría mucho.
69. Mi antigua yo haría un chiste fácil, pero ahora mismo soy una nueva yo.
70. Tengo casi más amigos fuera de donde vivo que en mi misma ciudad.
71. Tacho los días que pasan en el calendario desde hace cuatro años, más o menos.
72. Cuando era pequeña el dinero no me duraba ni medio telediario ahora me dura más que el tiempo en la uno.
73. Cuando llevo mucho tiempo escribiendo en el ordenador mis dedos suelen escribir lo que les da la gana.
74. Ayer tenía unas mascotas de Naruto andando por mi pantalla del ordenador, hoy no sé dónde cojones se han metido.
75. Mi ordenador comienza a hacer ruidos extraños.
76. Cada día me preocupo menos de mi apariencia exterior, voy como me da la gana sin importar lo que la gente diga a mis espaldas.
77. Odio que mi padre diga que en esta casa no hay favoritismos, cuando llevo cuatro años diciéndole que me ponga la televisión en mi habitación y mi hermano no se lo dijo ni tres veces y se la puso.
78. Sigo arrepintiéndome día a día por no coger a mi guitarra y ponerme a tocar todo el rato.
79. Me desespero cuando me doy cuenta de las cosas media vida después de que hayan ocurrido.
80. Suelo discutir con mi madre por la ropa poco femenina que me pongo.
81. Sigo creyendo que es mejor Cuanto menos, más. Cuanto menos enseñe, más imaginará la gente.
82. No pienso cambiar mi forma de ser porque a cuatro personas no les guste.
83. El final de House me ha causado un trauma, yo quiero MÁAAAAAAAAAAAAAS.
84. Desde que he leído Juego de Tronos no me importa demasiado parecerme a mi padre por fuera.
85. Me ha costado unos diez años aprenderme el nombre del actor que dio vida a Boromir (ESDLA). Ahora sé que se llama Sean Bean.
86. Suelo confundirme muy a menudo.
87. Espero con ansias comprarme el nuevo libro de J.K. Rowling y los dicos Uno, Dos y Tré de Green Day.
88. A los miembros de GreenDay los llamo "mis viejitos".
89. Y a los de AvengedSevenfold "mis jovenzuelos".
90. Solamente quedan diez cosas que poner aquí, y luego no sé qué haré.
91. Creo que por ahora la vida no me ha tratado tan bien como me merezco pero sé que algún día conseguiré todo lo que me proponga.
92. Nunca me van a operar de nada, nunca tendré una enfermedad demasiado dura.
93. Voy a dejar solamente mis peluches de Pokémon, Asno de Shrek, los que me compre de dibujos manga y mi tigre Seb.
94. Algún día me haré un tatuaje que ponga: Fiction. En recuerdo de The Rev.
95. Todos los años en verano me habían picado mosquitos menos en este.
96. Nunca me ha picado una abeja.
97. Hago colección de chapas por si a alguien le interesa, aunque no lo creo.
98. Creo que mis manos son demasiado grandes.
99. Me he enganchado a la serie Reborn.
100. Ahora me iré a seguir leyendo Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos). Lo recomiendo a quien quiera leer algo fantástico y a la vez maduro.

Bueeeeeeeeeno... Creo que esta entrada me ha costado lo mío. Aunque nadie leerá, estoy segura. Tal vez lo suba algún día a twitter que es donde debe estar.
Así que nada... Me iré a ver si han subido los nuevos capítulos manga y si no a leer como he dicho arriba... Os cuidáis...

lunes, 9 de julio de 2012

I realize the screaming pain...



Sign by Flow on Grooveshark

Al comprender el dolor en mi mente lo llevaré y seguiré caminando con la cicatriz… ¿Puedes oírme? (Pues yo sí).
Tu elección ha sido olvidarle, tú ya no sientes nada por él... Cubre mi corazón que está sangrando. No hay motivo para angustiarse, el dolor ya no vive dentro de ti. A pesar de esto sigues siendo arrastrado. Mi otro yo vendrá de un lejano lugar, despertará la bestia sin controlar y al darme cuenta el viento resonará.
La historia que hoy renació persigue la cicatriz antes de que todo el mundo caiga totalmente en la destrucción.
Dime si recuerdas el cielo y la tristeza, el dolor al que siempre acudías y te protegía...
El dolor será tu refugio y la tristeza... ¿Puedes oírme? (Pues yo sí).
Más que fuerza que no causa heridas, es amabilidad que no lastima. Una parte de ella nos parecía muy lamentable... Como botones que causan la destrucción. Cuerpo y corazón se separaran.
Toma paz de tu corazón. Una vez más...
¿Puedes oírme? (Pues yo sí).
Ya encontré al fin esa voz que lloraba. Sin duda alguna esa voz era mía.
Todo eso fue por el bien de este momento..
Desde el principio estaba seguro que lo entenderías, y nunca debería abandonarme a mí mismo... Otra vez...
Si la que percibiste la señal fue para ti.
Si lo entiendes
No hay nada más a que debas temer...
No olvides jamás la razón para sonreír.
El dolor al que siempre acudías y te protegía.
El dolor será tu refugio en la tristeza...

jueves, 7 de junio de 2012

Hoshikatta kotae wa ima ima... (La respuesta que deseo es ahora, ahora...)

Nokori Kaze by Ikimono Gakari on Grooveshark

Sabes que no puedo regresar
He caminado siguiendo un sendero de lágrimas derramadas
La verdad es que estoy consternada por el mañana que podré ver
Esas palabras están por todos lados, de pronto quisiera creer en algo
Secretamente, juro que nos volveremos a ver algún día
Antes de darme cuenta, estaba buscando aquellas huellas que ya no puedo ver
¿Dónde? ¿Dónde estan esos días que una vez perdí?
Un hermoso florecer ha ennoblecido la flor de mi vida, que arde en mi corazón
El viento que permanece no se detiene, como si lamentara que ese día fluya en el mañana
Percatándome de que estoy creciendo y próxima a desaparecer, flotando todos los días
He destruido un yo incierto, y tranquilamente cierro mis ojos
Aún con el coraje de saber que mi lamento se aleja, quiero ver el sol del mañana
Realmente creo que puedo vivir con plenitud a partir de ahora
Salgo de ahí, del lugar donde he encontrado mis miedos
¿Dónde? ¿Dónde estás?
Lo que sigo buscando es este corazón, me sigo aferrando a la brisa cálida de primavera
Las lágrimas que fluyen van desapareciendo, y yo con un simple soplido de viento
Fluyen a través de ti
No puedo ver el suave viento desde las alturas, pero
En cierta manera lo siento
¿Has intentado decirme algo? ¿He intentado decirte algo yo?
La respuesta que deseo es ahora, ahora...
En mi corazón veo que ya llegó el momento y puedo ir como siempre he sido
El eco se va con las ilusiones luminosas, abrazando la distancia

"El timbre de la puerta volvió a sonar. Ya era la segunda vez que ocurría ese día y yo comenzaba a hartarme de que el vecino de al lado me molestase para cosas banales, así que antes de abrir la puerta me puse a gritar:
- Ya te he dicho que no tengo... -no terminé la frase. Pues, al final, no era el vecino. 
Me observó detrás de sus ojos medio cerrados y con una sonrisa en sus labios, como siempre había sido su costumbre. Yo no pude moverme, pues me había sorprendido verle ahí.
- ¿Puedo pasar o nos vamos a quedar a vivir en la entrada? -preguntó abriendo los ojos. Pocas veces los abría, y eso era lo que al principio me había hecho tenerle miedo.
Asentí sin saber qué decirle. Mientras en mi cerebro, mi otra parte decía su nombre en bajo.
Cerré la puerta todavía algo paralizada. Volvía a verle, después de tantos años, y lo único que conseguía hacer era mirarle, seguramente, con cara de pasmada. Noté su presencia moviéndose a mi lado, solía ser silencioso pero yo siempre le había sentido cuando estábamos en una misma habitación, aunque yo estuviera con los ojos cerrados, o como en ese momento dándole la espalda.
En seguida me acordé que había soñado, una vez ya muy lejana, con ese día. Nunca pensé que iba a ser tan tarde cuando el sueño se convirtiese en realidad. Pero no me importó en un principio, estaba ahí y eso era lo que importaba.
- ¿Por qué no te das la vuelta? -oí su pregunta al rozarme con sus labios mi oreja, mas cuando me di la vuelta, ya no estaba ahí-. ¿Te acuerdas de nuestra primera pelea?
- No... -murmuré.
La verdad era que sí. ¿Cómo no acordarme de que ese día nos besamos por primera vez?
- Mientes -dijo simplemente antes de besarme. Noté cómo mi respiración se disparaba, y supe que ya estaba perdida, que ya no iba a poder separarme de él aunque lo intentase. 
Mi otra parte, que no hacía más que repetir "mío", se había despertado y apoderado de mis sentidos. Él siempre la despertaba por una extraña razón. Yo solo pude cerrar los ojos para disfrutar del beso y de todo lo demás...
Lo había conseguido, había conseguido que los sentimientos que una vez habían existido volvieran a aparecer en una extraña y oscura parte de mi corazón, y ya no había vuelta atrás.
- ¿Por qué has venido? -quise saber mirándole a los ojos.
- ¿Acaso no es obvio?
Intentó besarme, pero yo aparté mi cara para mirar a la ventana de mi habitación. Sabía que la respuesta estaba en ese beso que yo no le había dejado darme, pero necesitaba una respuesta verbal, quería oírle decírmelo con palabras, y no dejando que el beso respondiese por él. Quería que me respondiese de verdad, quería saber que haría cualquier cosa por mantenerme segura, antes de tirarlo todo por la borda e irme a ese mundo que alguna vez me había prometido.
Pareció entenderlo porque asintió. Antes de hablar me quitó un mechón de pelo y me lo colocó en la oreja con el cariño que poco le caracterizaba pero que siempre, o al menos casi siempre, había mostrado conmigo. Éramos tan parecidos... Él escondía su parte cariñosa y yo mi parte malvada.
- He venido para llevarte conmigo a Las Noches. Él te protegerá si yo se lo pido.
- ¿Pero Aizen sigue sin saber nada?
Negó con la cabeza. Quería matar a su "jefe" y yo lo sabía, y había acabado por no intentar detenerle. Sabía que no iba a cambiar sus planes por mucho que yo le dijera que no lo hiciera.
- Le prometí a tu padre que te protegería, Judith, y mantengo esa promesa.
Le miré a los ojos y sonreí de medio lado, no le dije lo que pensaba. Él por su parte consiguió darme ese beso que antes no había podido. Yo no me aparté, ya me había dicho la razón de su viaje a Finlandia, ahora lo que necesitaba era ese beso.
- Te amo.
Rodeé su cuello con mis brazos y le besé de nuevo. Había vuelto a romper la promesa que él le había hecho a mi padre, pero no me importó."

Era  algo que llevaba un tiempo queriendo escribir pero que nunca lo había hecho. Sí, fue una de aquellas veces que lo único que hacía era ver capítulos de Bleach. En realidad el relato consta de unos cuantos capítulos desperdigados en mis pen-drives o tarjetas de memoria. Este momento nunca lo había escrito, y anoche me vino la idea a la cabeza. Creé un personaje, Judith (que casi siempre sale en mis relatos) y la situé en el mundo de los "muertos" donde viven unos curiosos personajes llamados Shihigamis haciéndola uno de ellos, quien se enamora sin poder evitarlo de uno de los chicos malos Gin (el personaje misterioso). Me parece que escribí demasiado... ¡PUES ESO!